Electrobuses Marga Marga S.A. presentó una consulta, manifestando reparos, frente a una licitación para operar buses en el Gran Valparaíso que exigía experiencia previa en la gestión de flotas. La empresa advirtió que este requisito podría desalentar la entrada de nuevos competidores.
La Fiscalía Nacional Económica (FNE), sin embargo, concluyó que la exigencia está justificada y es compatible con la libre competencia. Ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC), el organismo sostuvo que el criterio de experiencia incluido en las Bases de Licitación del Ministerio de Transportes para el servicio de buses eléctricos y diésel en la conurbación de Valparaíso responde a una justificación técnica objetiva y vinculada a las características del servicio. Además, aseguró que se ajusta a la jurisprudencia del TDLC sobre este tipo de procesos.
Según explicó el abogado de la División Antimonopolios de la FNE, Nicolás Abarca, las bases reconocen experiencia relevante más allá del transporte urbano, considerando también la operación de flotas interurbanas y rurales. Esto apunta a medir el know how necesario para administrar una flota del tamaño exigido por la concesión.
La FNE recalcó que el requisito no tuvo efectos excluyentes: el número de oferentes fue similar al observado en procesos comparables en la Región Metropolitana y todas las propuestas superaron la evaluación técnica, avanzando a la etapa económica sin ser descartadas por falta de experiencia.
Asimismo, el organismo señaló que la exigencia, su ponderación y los puntajes se apoyan en una consultoría especializada utilizada para diseñar la licitación. Al contrastar sus recomendaciones con las bases definitivas, se aprecia que el Ministerio adoptó un estándar más flexible que el inicialmente propuesto, al reducir el umbral de experiencia y permitir mecanismos que amplían la participación, como la conformación de consorcios y una evaluación que considera tanto el tamaño de la flota como los años de operación.
Finalmente, la FNE indicó que el estándar fijado se condice con la escala y complejidad operativa de las unidades licitadas, que contemplan alrededor de 300 buses, programas de servicio más exigentes que los actuales y la incorporación de flotas eléctricas con su infraestructura de carga y operación.




