El caso de Folarin Balogun sigue marcando polémica en el Mundial 2026. El delantero de Estados Unidos fue habilitado para disputar los octavos de final ante Bélgica pese a haber sido expulsado en la ronda anterior frente a Bosnia, una decisión que, según se reveló, habría estado influida por un llamado de Donald Trump al presidente de la FIFA, Gianni Infantino. Con la eliminación de Estados Unidos tras la goleada 4-1 sufrida ante los belgas el 6 de julio, surgen nuevos antecedentes sobre el episodio.
De acuerdo con información publicada por The Times, el responsable directo de levantar la sanción automática a Balogun fue Mohammad al-Kamali, presidente del comité disciplinario de la FIFA. El medio sostiene que el abogado emiratí tomó la determinación de forma unilateral, sin consultar a los otros 17 integrantes del comité, en contravención a los procedimientos habituales del organismo.
Estas revelaciones dejan en entredicho las declaraciones de Infantino, quien había señalado que un órgano judicial independiente debía resolver el caso. Además, expertos apuntan a una contradicción respecto de la práctica histórica en los Mundiales, donde se aplica automáticamente la suspensión a los jugadores expulsados.
Según la versión difundida, Kamali impuso a Balogun una fecha de castigo, pero la dejó en suspenso por un año a modo de periodo de prueba. De esta manera, el máximo goleador del equipo estadounidense, expulsado por juego brusco grave —falta que normalmente acarrea dos partidos de suspensión— quedó disponible para enfrentar a Bélgica en los octavos de final.




