La histórica consigna “Las Malvinas son argentinas” podría complicar el camino de la selección hacia la final del Mundial 2026, pese al triunfo 2-1 ante Inglaterra en Atlanta. Tanto la bandera exhibida en el campo como el canto en el vestuario contravienen las normas del torneo.
El reglamento del IFAB prohíbe que los futbolistas muestren prendas o accesorios con lemas, mensajes, imágenes o referencias de carácter político, religioso o personal, así como cualquier publicidad ajena al fabricante autorizado. A su vez, el artículo 6 del Código Disciplinario de la FIFA, sobre seguridad en estadios, sanciona la difusión de mensajes políticos, ideológicos u ofensivos mediante pancartas, banderas o cánticos dentro del recinto.
Las infracciones contemplan desde multas hasta la expulsión del certamen. Medios británicos adelantaron que se evalúa presentar una denuncia formal contra la AFA por los festejos posteriores al encuentro.
El foco está puesto en una bandera con la leyenda “Las Malvinas son argentinas” que varios referentes del plantel levantaron durante la celebración en el césped, entre ellos Cristian “Cuti” Romero, Lisandro Martínez y Giovani Lo Celso. La escena, que circuló masivamente y despertó orgullo en Argentina, fue leída en el Reino Unido como una provocación política impropia de un evento deportivo.
No sería un caso aislado para la AFA. En 2014, antes del Mundial de Brasil, la Selección posó con un mensaje idéntico en la previa de un amistoso ante Eslovenia en La Plata y la FIFA aplicó una multa de 33 mil dólares por violar la neutralidad política. Ahora, por tratarse de una posible reincidencia y en el marco de una semifinal mundialista, en Inglaterra especulan con una sanción económica mayor.
El malestar británico también alcanza los festejos en el vestuario. La atención se centró en “La Cuarta Estrella”, el cántico que el plantel adoptó desde los octavos de final ante Egipto, una versión del clásico de Gilda “No me arrepiento de este amor” con alusiones directas a las Malvinas. Para sectores en el Reino Unido, entonar esa canción en celebraciones oficiales amparadas por la FIFA constituiría otra vulneración de las reglas de conducta.




