Esta semana será decisiva para materializar los compromisos que el oficialismo asumió tras las recientes tensiones. En un nuevo comité político, el gobierno y los partidos buscarán afinar su coordinación y evitar que las discrepancias internas reaparezcan en público.
Con La Moneda optando por suspender, por ahora, el debate sobre una eventual coalición de gobierno, la prioridad pasó a mejorar el trabajo político entre las fuerzas que respaldan al presidente José Antonio Kast.
En ese marco, luego de presentar al mandatario una propuesta con mecanismos para robustecer la coordinación, el jefe de bancada de Renovación Nacional, Diego Schalper, planteó que el momento exige ordenar el funcionamiento del oficialismo y consolidar un proyecto con capacidad de convocar mayorías. Aseguró que existe cohesión y convicción en impulsar una derecha social, moderna y amplia, y que parte de ese objetivo es contribuir a ordenar el trabajo de los partidos que integran el gobierno.
En la UDI, en cambio, estiman que el desafío es más profundo. El próximo secretario general, Pablo Longueira, sostuvo que la construcción de una coalición debió acompañar desde el inicio la instalación del gobierno y advirtió que seguir postergando esa discusión puede reabrir episodios de tensión entre las colectividades, como el vivido con la acusación constitucional.
Desde el Ejecutivo admiten que aún hay margen para mejorar la coordinación política. El biministro del Interior y vocero, Claudio Alvarado, señaló que el gobierno está dispuesto a sumar reuniones adicionales con los partidos y que ya se trabaja en fijar una periodicidad que haga más efectivo el trabajo conjunto.
La cita de este lunes será la primera desde que el oficialismo optó por poner en pausa la conversación sobre una coalición. Además, durante la semana, los presidentes de partido volverán a reunirse con el presidente Kast, con la mira puesta en afianzar la coordinación y evitar que las diferencias internas vuelvan a interferir con la agenda gubernamental.




