El Pentágono de Estados Unidos confirmó este lunes que el primer teniente Tyler James Feehan y la soldado Isabella Gonzales son los dos militares estadounidenses que fallecieron tras un bombardeo iraní contra la base aérea Muwaffaq Salti, en Jordania.
Según el Departamento de Defensa, ambos perdieron la vida “durante un ataque enemigo”, y la institución señaló que la investigación del hecho sigue en curso.
EEUU identifica a dos soldados muertos en Jordania
Gonzales, de 19 años y originaria de Carrollton (Texas), murió el viernes. Feehan, de 25 años y procedente de Ewa Beach (Hawái), falleció el sábado, detalló el comunicado oficial.
El teniente Feehan estaba asignado al 32.º Mando de Defensa Aérea y de Misiles del Ejército en Fort Bragg (Carolina del Norte), mientras que la soldado Gonzales servía en el 10.º Mando de Defensa Aérea y de Misiles del Ejército en Ansbach (Alemania).
Estas son las primeras bajas estadounidenses desde que se rompió el alto el fuego entre Irán y Estados Unidos hace casi dos semanas. El Comando Central (Centcom) adelantó la noticia el sábado en un breve mensaje, en el que también informó de un tercer militar desaparecido.
BREAKING: The Pentagon has identified the soldiers killed in action from Iranian attacks in Jordan as 19-year-old Pvt. Isabella Gonzales and 25-year-old 1st Lt. Tyler James Feehan.
1st Lt. Feehan was assigned to 2nd Battalion, 55th Air Defense Artillery Regiment, 32nd Army Air… pic.twitter.com/3PFpnMcOVZ
— Fox News (@FoxNews) July 20, 2026
El ataque en Jordania dejó además a cuatro militares estadounidenses heridos que debieron ser evacuados de urgencia; todos ya fueron dados de alta, indicó el Pentágono.
El domingo, el Centcom reportó otro soldado muerto y uno herido en el norte de Irak durante la detonación controlada de un artefacto explosivo de origen iraní.
Con estos hechos, al menos 17 efectivos estadounidenses han perdido la vida desde que Estados Unidos e Israel iniciaron el 28 de febrero la ofensiva inicial en la actual guerra contra Irán.
Durante el fin de semana, Washington y Teherán prolongaron el intercambio de ataques, dificultando aún más los intentos por reactivar un proceso de paz estancado en medio de la escalada.




