El exfutbolista y entrenador inglés Kevin Keegan, doble ganador del Balón de Oro, murió a los 75 años a causa de un cáncer, según informó este lunes su familia.
“Con inmensa tristeza anunciamos que Kevin Keegan ha fallecido a la edad de 75 años”, señalaron sus allegados en un comunicado, donde precisaron que había estado batallando contra un cáncer detectado a comienzos de este año y que pasó sus últimos momentos acompañado por su esposa y sus hijas.
“Kevin, doble ganador del Balón de Oro —en 1978 y 1979—, fue un esposo, padre y abuelo muy querido”, añadieron, agradeciendo al “increíble” equipo médico por su dedicación y apoyo.
Conocido como ‘Mighty Mouse’ (‘Super Ratón’), es considerado uno de los futbolistas ingleses más destacados de la historia, recordado por su regate y su fortaleza en el juego aéreo.
En su etapa como jugador actuó como delantero y extremo derecho en clubes como Liverpool, Hamburgo, Southampton y Newcastle United, además de la selección inglesa, con la que debutó en 1972 y disputó su último encuentro en 1982, durante el Mundial de España.
Una década después de retirarse inició una sólida trayectoria en los banquillos. Dirigió en Inglaterra a equipos como Fulham, Manchester City y Manchester United, fue seleccionador nacional entre 1999 y 2000 y vivió dos etapas en el Newcastle: de 1992 a 1997 y nuevamente en 2008.
El Newcastle fue de los primeros en rendirle tributo en redes sociales: “Estamos devastados al enterarnos del fallecimiento de Kevin Keegan, una de las figuras más icónicas, influyentes y profundamente queridas en la historia de nuestro club”.
“Kevin fue más que un futbolista y entrenador legendario. Fue el corazón palpitante del Newcastle United para generaciones de aficionados”, agregó la entidad de los ‘Geordies’.
Además de sus dos Balones de Oro consecutivos en 1978 y 1979, Keegan cosechó un palmarés notable que incluye una Copa de Europa y dos Copas de la UEFA con el Liverpool, así como tres títulos de la liga inglesa en la década de los 70.
En junio pasado, Keegan reveló que padecía un cáncer en fase avanzada, pocos meses después de haberse sometido a una intervención debido a “síntomas abdominales persistentes” a comienzos de año.




