Lionel Messi generó opiniones encontradas durante la final del Mundial 2026, una cita que podría haber sido la última de su carrera, marcada por el título de España y por un cruce con Marc Cucurella. Tras la expulsión por doble amarilla de Enzo Fernández decretada por el árbitro esloveno Slavko Vinčić, el capitán argentino reclamó que el lateral español se cubrió la boca para decirle algo, gesto que, de acuerdo con la llamada “Ley Vinicius”, podría acarrear tarjeta roja.
Durante el torneo ya se habían visto expulsiones por ese mismo motivo: Miguel Almirón, de Paraguay, y Piero Hincapié, de Ecuador, vieron la roja en los partidos ante Turquía y México, respectivamente. En esta ocasión, el juez determinó que no correspondía sanción y el juego continuó. Cucurella, por su parte, contuvo a Messi mientras, según se señaló en la transmisión, intentaba explicarle la lesión de Pau Cubarsí, que yacía en el césped tras la infracción de Fernández.
La actitud de Messi fue cuestionada por Wayne Rooney, exdelantero inglés y hoy analista de BBC Sport. “Es desesperación. Argentina juega así, sabemos que es lo que hacen, pero uno espera deportividad y fue triste ver a Lionel Messi haciendo eso”, expresó en declaraciones citadas por la prensa británica. En la misma línea, un exarquero del Manchester City y de la selección inglesa coincidió al afirmar que no disfrutó “nada de eso de Lionel Messi”, destacando que el nivel de España quedaba en evidencia si hasta el argentino recurría a ese tipo de reclamos.




