Chile

hrs

Denuncia de aspirante por violación en Colina II sacude a Gendarmería y apunta a un oficial

logo Felipe Díaz Montero
Escrito por:Felipe Díaz Montero

Nota de la Redacción: Con el fin de resguardar la identidad de la denunciante y evitar su revictimización, en este artículo se utiliza un nombre ficticio para referirse a ella.

La Fiscalía investiga a un oficial de Gendarmería tras la denuncia de una aspirante de la institución, quien lo acusó de violarla dentro del Centro de Cumplimiento Penitenciario Colina II.

El episodio habría ocurrido en septiembre de 2025, cuando Josefa realizaba su práctica penitenciaria en el recinto de Colina, como parte de su proceso formativo para ser gendarme.

De acuerdo con información de la Unidad de Investigación de Bío Bío, las diligencias las encabezan el Departamento de Investigación Criminal (DICRIM) Occidente de Gendarmería y el OS9 de Carabineros. Sin embargo, los abogados de la denunciante piden que el caso pase a la Policía de Investigaciones (PDI) para asegurar independencia.

En paralelo, Gendarmería abrió un sumario para pesquisar eventuales incumplimientos a los deberes funcionarios y establecer responsabilidades administrativas.

Insistencia

Según la querella presentada por Josefa, el hecho ocurrió el 24 de septiembre de 2025, cuando ella, aún aspirante, cumplía su práctica en Colina II. A un día de finalizar esa etapa, participó con otros compañeros en allanamientos de celdas.

En ese contexto, un oficial al que identificó como “el teniente Díaz” se le acercó para pedirle su teléfono.

—Yo no tuve contacto con este tipo durante toda la práctica, sino que los últimos dos días, cuando empezamos a hacer allanamientos. Estábamos en el procedimiento en la madrugada y él me vio. Yo estaba revisando un cuarto. Él se me acerca porque yo estaba sola. Se me acerca, me va a buscar y me pide mi número. A lo cual, obviamente, yo le dije que no, porque tenía pareja —rememora Josefa a esta Unidad de Investigación.

La aludida sostiene que no quiso entregarle su número, por lo que la referencia a una pareja fue solo un pretexto. Pese a su negativa, esa misma tarde del miércoles 24 recibió un mensaje de WhatsApp del oficial. Ella presume que obtuvo su contacto a través de alguna compañera.

—Me empezó a hablar para juntarnos y todo. Yo le repetí que no, que no quería, que no podía. Porque justo esa noche yo tenía servicio de 00:00 de la noche hasta las 04:00 de la mañana. Él quedaba libre en la tarde-noche, así que quería que nos juntáramos en ese rato. Me dijo que tenía auto, pero que no podía salir, que lo único era que, si nos juntábamos, iba a tener que ser dentro de la unidad. O sea, en su pieza —afirma.

La querella sostiene que, pese a los rechazos, el interés del oficial continuó. En un pasillo interno donde están las habitaciones del personal, él la abordó nuevamente.

Josefa así lo recuerda:

—Como a las diez de la noche salgo a una escalera que hay en el pasillo, porque mi pieza con la de él estaba en el mismo pasillo, solamente que la de él estaba más al fondo. Había una escalera en medio y ahí se puede fumar. Yo estaba en esa escalera fumando. Ahí fue donde me lo pillé.

Según la acción judicial, tras un nuevo “no” de la joven, el teniente Díaz la sujetó con fuerza de la muñeca y la llevó a su dormitorio, donde —de acuerdo con la querella— la violó.

—Obviamente me amenazó, que si yo decía algo iba a terminar perdiendo yo, porque como yo estaba en la escuela no tenía mucho que hacer y él ya era teniente, tenía sus contactos y todo —asegura la hoy gendarme.

La denuncia

Después del ataque, Josefa volvió a su habitación y se presentó a las 00:00 en la guardia para cumplir su turno como centinela. Al día siguiente, al finalizar su práctica y sin contar nada aún, dejó Colina II. Con el fin de semana libre, viajó a ver a su familia.

El lunes siguiente, ya en la Escuela de Gendarmería, decidió informar lo ocurrido a la psicóloga del establecimiento, quien dio aviso a la directora.

—Un día después, me manda a llamar en la noche la directora de la escuela. Yo me presenté, estuve hablando con ella y me comentó que le habían dicho. Tuve que decirle toda la verdad, todo lo que había pasado. Me dijo que íbamos a hacer una denuncia y que ella me iba a estar apoyando en todo, que me iba a seguir apoyando, lo cual no fue así —asevera Josefa.

La institución activó el protocolo correspondiente e informó al Ministerio Público. A la joven se le practicaron exámenes y declaró ante una fiscal.

Desde entonces, afirma, no ha recibido novedades sobre el avance. A comienzos de año fue destinada a Antofagasta, donde trabajó algunos meses antes de intentar suicidarse con un arma institucional durante un servicio en hospital.

Según relata, una superior intervino y logró evitar el disparo. Actualmente tiene licencia médica psiquiátrica, tras más de dos semanas internada en el Hospital de Antofagasta. Volvió al sur con su familia y espera resultados de la justicia.

Investigaciones en curso

En ese contexto, obtuvo representación particular para interponer una querella criminal y así impulsar la investigación, ya que hasta ese momento no había recibido información del proceso.

En su presentación ante el Juzgado de Colina, los abogados pidieron a la Fiscalía Metropolitana Centro Norte que la investigación sea derivada de forma exclusiva a una unidad especializada de la PDI. Argumentan que la intervención de funcionarios de Gendarmería —a través de la Dicrim— podría afectar la necesaria imparcialidad en un caso de este tipo.

También solicitaron tomar declaración a la directora de la Escuela de Gendarmería, a la psicóloga que recibió el testimonio inicial y a otras dos funcionarias cuyas versiones serían relevantes.

Además, requirieron antecedentes sobre las funciones específicas que cumplía el teniente Díaz en Colina II en la fecha de los hechos.

Fuentes internas de Gendarmería indicaron a la Unidad de Investigación de Bío Bío que el funcionario fue trasladado a Colina I y que en octubre de 2025 estuvo suspendido de sus labores.

Agregan que el oficial enfrenta un sumario para establecer posibles infracciones administrativas y su responsabilidad. Paralelamente, la causa penal sigue activa con diligencias y pericias en curso, actualmente en manos de la Dicrim Occidente de Gendarmería y del OS9 de Carabineros.