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El NYT radiografía a Argentina y cuestiona su Mundial petulante: “Se deshonró a sí misma”

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Escrito por:Javier Zamorano

New York Times, uno de los principales referentes mediáticos de Estados Unidos, publicó un duro diagnóstico sobre la selección de Argentina tras su caída en la final del Mundial 2026.

Después del 1-0 de España sobre la Albiceleste en el MetLife Stadium de Nueva York, continúan las reacciones al desempeño de ambos finalistas.

La más reciente, y una de las más severas hacia el equipo sudamericano, llegó desde The Athletic, la sección deportiva del New York Times.

“Argentina se deshonró a sí misma, y ​​a la final de la Copa del Mundo, con su petulancia sin encanto”, encabezó el medio su análisis del conjunto de Scaloni.

Según el artículo, mientras los campeones españoles celebraban en el podio, los argentinos, abatidos, les dieron la espalda, un gesto que, a juicio del medio, coronó una presentación irritante y de mal gusto de los exmonarcas del mundo. Admiten que en la tensión de una final pueden surgir roces, pero consideran especialmente deslucido el desaire durante la coronación española.

The Athletic calificó el boicot a la premiación como una clara falta de respeto hacia los ganadores del torneo más prestigioso del fútbol. Y añadió que la actitud se correspondió con un rendimiento sin brillo de Argentina, sin demasiado contenido ni estilo a lo largo de los 120 minutos.

New York Times lapidó a jugadores de Argentina

El análisis también apuntó a nombres propios. A Nicolás Tagliafico lo describieron como un lateral del montón, que buscó frenar a Lamine Yamal recurriendo reiteradamente a la infracción.

A Leandro Paredes lo señalaron como un villano calculador, por su constante protesta al árbitro y su sorpresa ante cada cobro en contra.

Sobre Lionel Messi, remarcaron que, habitual salvador, esta vez apenas pudo influir y quedó como un observador más.

Para cerrar, el medio subrayó virtudes del campeón: la inteligencia de España, dijeron, estuvo en no desviarse hacia provocaciones externas. Dominó el trámite, controló a su rival y movió la pelota con libertad, una suerte de anestesia ante cualquier intento de agitación. España se impuso no por entrar en la fricción, sino por jugar mejor al fútbol.