La cadena hotelera española Meliá informó que dejará de operar por completo en Cuba a partir del viernes, debido a las notorias complicaciones que enfrenta la isla, cada vez más presionada por Estados Unidos.
Con una red de 34 hoteles en el país, la compañía pondrá fin el 24 de julio a toda su actividad en el territorio cubano por las “notables dificultades” operativas, legales y económico-financieras derivadas del bloqueo estadounidense.
Según comunicó este martes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), su filial en Portugal, Ilha Bela Gestão e Turismo —vehículo a través del cual gestionaba los hoteles en Cuba— resolvió concluir desde el 24 de julio la prestación de servicios en todos los establecimientos del país.
La empresa atribuyó la medida a las persistentes trabas de tipo operativo, legal, económico y financiero que afectan a la isla tras el embargo impulsado por el gobierno de Donald Trump, las cuales impiden “de facto y de derecho” asegurar una mínima estabilidad en sus operaciones.
El cese incluye el uso de marcas autorizadas, la actividad de recepción de turistas y toda la cadena de suministro local asociada al abastecimiento de los hoteles.
Meliá precisó que está evaluando los efectos financieros de la salida, incluida una posible revisión del valor en libros vinculado a su operativa en Cuba, ajustes que detallará con la publicación de sus resultados semestrales.
La filial portuguesa trabaja en una transición ordenada para minimizar el impacto en empleados, proveedores y clientes, añadió la compañía.
El pasado 7 de mayo, al presentar sus cifras del primer trimestre, Meliá ya había informado que operaba con el 50% de su capacidad en Cuba por las restricciones comerciales de Estados Unidos.
En aquel momento, la compañía detalló que contaba con 34 hoteles —algunos ya cerrados— con 14.053 habitaciones, además de dos proyectos cuya apertura estaba prevista para este año.
Fuentes de Meliá señalaron que, en promedio, los establecimientos operaron el 60% de los días del trimestre y que su actividad se deterioró “de forma significativa” tras la intervención de Estados Unidos en la región a comienzos de año.
Esa situación agravó la escasez de combustible y, sumada al estricto bloqueo comercial, golpeó con fuerza al sector turístico.
La ocupación de los hoteles de Meliá en Cuba se situó en 34,1% en el primer trimestre, 6,5 puntos menos que un año antes y muy por debajo del promedio de su portafolio global, del 58,8% (con un incremento de 1,7 puntos).




