Quedaron en libertad los cinco operarios que permanecieron más de 30 horas sobre una grúa en pleno centro de Concepción. La protesta surgió, según denunciaron, por episodios de violencia laboral y por la carencia de equipamiento adecuado para desempeñar sus funciones.
El martes fueron detenidos y trasladados a la Primera Comisaría de Carabineros de Concepción, luego de que la empresa informara la situación a las autoridades.
Pablo Varela, uno de los trabajadores, relató que el conflicto se originó por malos tratos de un superior en la constructora.
“Todo empezó por un jefe que los trató mal, súper mal, con garabato y todo. Y eso hizo prender la mecha y las condiciones en que estábamos, donde los vestíamos, no utilizábamos guantes, los daban guantes de lana, los traspasaban las manos e infinidad de cosas más que… que no dimos más ya”, señaló.
30 horas en grúa
Añadió que se subieron a la estructura porque no les pagaban bonos y debían extender su jornada sin previo aviso: “Nos echaban tarde: «Hoy día quédate hasta tal hora» y teníamos que quedarnos”.
Ana Canales, esposa de uno de los manifestantes, explicó las motivaciones y afirmó que, antes de la detención, se constató el estado de salud de los trabajadores.
“No tenían los implementos para poder trabajar. Ellos trabajan en fierro, no tenían guantes, no les pasaban los guantes, los trataban mal. Ellos tienen grabaciones de cómo los trataban, la seguridad pésima”, sostuvo.
Para mañana se programaron reuniones entre los directivos de la constructora Nueva Esperanza y los trabajadores movilizados, tras una paralización que dejó fuera de servicio por más de un día una de las grúas principales.




