El Gobierno del Reino Unido retiró de forma temporal a su personal diplomático destacado en Irán ante el aumento de las tensiones en Oriente Próximo y reiteró su recomendación a los ciudadanos británicos de evitar viajar a ese país.
“Debido a la situación de seguridad actual, hemos adoptado la medida preventiva de retirar temporalmente al personal británico de Irán. Nuestra Embajada sigue operando de manera telemática”, señaló el Ministerio de Exteriores en su aviso de viaje.
El Gobierno británico también desaconsejó cualquier desplazamiento a Irán. “Si es ciudadano británico y ya se encuentra en Irán, sea residente o visitante, evalúe su permanencia y los riesgos asociados a quedarse en el país”, añadió, subrayando que las personas con doble nacionalidad “corren un riesgo considerable de ser arrestadas, interrogadas o detenidas”.
En paralelo, el Ejército de Estados Unidos bombardeó objetivos en Irán por undécima noche consecutiva, en medio de la cadena de ataques cruzados a pesar del alto el fuego acordado en abril y del memorando de entendimiento firmado en junio.
Este miércoles, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que “destruirá un puente o una central eléctrica” en Irán por cada embarcación atacada por fuerzas iraníes en el estrecho de Ormuz.
El mensaje fue difundido antes de su partida hacia la base aérea de Dover, en Delaware, donde recibiría con honores los restos de los militares estadounidenses fallecidos tras ataques atribuidos a Irán en Jordania e Irak.
La amenaza se produce en plena escalada entre Estados Unidos e Irán, después de la ruptura de la tregua hace unas dos semanas.




