Gran Concepción

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Advierten que malas podas y cortes de raíces aumentan el riesgo de caída de árboles en las ciudades

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con informacion de:Canal9

La caída de ramas y árboles durante los últimos sistemas frontales volvió a generar preocupación entre vecinos del Biobío. Uno de los casos más graves ocurrió en Lota, donde un adolescente resultó seriamente lesionado, mientras que en Negrete un trabajador murió tras ser alcanzado por un árbol.

Para abordar los riesgos, las responsabilidades municipales y la importancia del arbolado urbano, Nuestra Casa conversó con María Isabel Garcés, presidenta de la Corporación Más Árboles, Menos Basura.

La representante llamó a no responder automáticamente con talas masivas después de cada temporal y sostuvo que los casos deben ser evaluados por especialistas. Según explicó, un árbol grande o antiguo no necesariamente representa un peligro, especialmente cuando se ha mantenido estable durante años.

Malas intervenciones pueden debilitar los árboles

Garcés señaló que una de las principales causas de debilitamiento del arbolado urbano son las podas deficientes, especialmente aquellas que retiran una parte excesiva de la copa.

A esto se suma el corte de raíces durante remodelaciones de veredas y otros trabajos urbanos. Estas estructuras permiten que el árbol se mantenga firme, por lo que intervenirlas sin una evaluación adecuada puede afectar directamente su estabilidad.

También cuestionó las podas que elevan demasiado las copas para despejar el tránsito o el tendido eléctrico. Al retirar una cantidad importante de ramas, explicó, el árbol puede perder equilibrio y quedar más expuesto al desprendimiento de partes durante episodios de viento.

Municipios deben mantener un catastro actualizado

La dirigente recordó que los municipios son responsables de los árboles ubicados en espacios públicos. Por eso, deberían contar con catastros que incluyan antecedentes como la especie, altura, edad aproximada, daños existentes y necesidades de mantención.

Esta información permitiría saber qué ejemplares requieren una intervención, cuáles podrían necesitar un reemplazo futuro y qué árboles deben ser revisados por especialistas en riesgo del arbolado urbano.

Garcés explicó que la planificación debe realizarse con años de anticipación. Si un árbol adulto presenta un daño que podría obligar a retirarlo dentro de una década, lo recomendable sería plantar previamente otro ejemplar para que alcance un tamaño adecuado antes de concretar la tala.

No todas las especies sirven para cualquier vereda

Otro de los problemas identificados corresponde a la elección de especies sin considerar el espacio disponible, el tamaño que alcanzarán y la presencia de construcciones o cables eléctricos.

Árboles de gran tamaño plantados en veredas estrechas pueden levantar el pavimento o generar conflictos con las viviendas. Sin embargo, Garcés explicó que esto también puede ocurrir cuando los espacios destinados a las raíces, conocidos como alcorques, son demasiado pequeños o no permiten una adecuada infiltración de agua.

Cuando el agua no logra llegar a las raíces profundas, estas tienden a acercarse a la superficie para buscar humedad, aumentando la posibilidad de que se levanten las veredas.

Señales que podrían indicar un riesgo

Durante un sistema frontal, la recomendación principal es evitar exponerse innecesariamente en sectores con árboles, debido a que pueden desprenderse ramas incluso cuando el ejemplar se encuentra sano.

Una señal que requiere atención es el cambio repentino de inclinación. Si un árbol se mantuvo recto durante años y comienza a ladearse, se debe informar al municipio y solicitar una evaluación.

Distinto es el caso de un ejemplar que creció inclinado desde el comienzo. Según Garcés, ese árbol pudo adaptarse a las condiciones de luz y desarrollar una estructura estable. Por eso, la inclinación por sí sola no es suficiente para justificar su tala.

Piden más especialistas y recursos municipales

La presidenta de Más Árboles, Menos Basura afirmó que todavía faltan profesionales especializados en riesgo del arbolado urbano dentro de los municipios. Aunque existen ingenieros forestales, señaló que la evaluación de árboles en ciudades requiere conocimientos específicos sobre su interacción con veredas, viviendas, tránsito y servicios eléctricos.

También planteó que los departamentos municipales encargados del arbolado necesitan más recursos para realizar mantenciones adecuadas y contratar asesorías cuando aparezcan ejemplares con señales de riesgo.

Finalmente, destacó que los árboles cumplen un rol fundamental frente al cambio climático, ya que ayudan a disminuir el calor durante el verano, capturan parte del material particulado y aportan beneficios a la salud física y mental. Por esta razón, llamó a compatibilizar la seguridad de las personas con la conservación de un patrimonio natural que puede tardar varias décadas en entregar todos sus beneficios.