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Gran Concepción
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La denuncia realizada por una vecina de San Pedro de la Paz, quien aseguró haber enfrentado un escaso acompañamiento tras el retiro de una techumbre con asbesto en la vivienda que arrienda, abrió el debate sobre los riesgos asociados a este material y los protocolos que deben seguirse para su manipulación. En conversación con Nuestra Casa, el jefe del Departamento de Acción Sanitaria de la SEREMI de Salud del Bío Bío, Ernesto Bravo, entregó detalles sobre el caso y explicó qué deben hacer las personas que sospechan tener asbesto en sus hogares.
Bravo confirmó que la SEREMI tomó conocimiento de la situación luego de una denuncia ingresada a través de la plataforma OIRS y que, tras una fiscalización en terreno, se detectó un manejo deficiente durante el retiro del material.
La autoridad indicó que esto motivó el inicio de un sumario sanitario y que, además, se instruyó que los trabajadores involucrados sean incorporados a un programa de vigilancia de salud, ya que no cumplían con este requisito obligatorio para realizar labores con asbesto.
Respecto de la preocupación de la propietaria por el polvo existente al interior de la vivienda y la imposibilidad de regresar a ella, Bravo explicó que el riesgo depende del estado en que se encuentre el material.
Precisó que el asbesto no friable (como las planchas intactas una vez retiradas) presenta un riesgo menor si no es manipulado. Distinto es el caso del asbesto friable o fragmentado, donde la dispersión de fibras puede aumentar la exposición. En este escenario, señaló que la limpieza debe ser realizada por empresas con las autorizaciones correspondientes.
La autoridad sanitaria recordó que cualquier persona que desee cambiar una techumbre con sospecha de contener asbesto debe contratar una empresa autorizada, la que debe presentar previamente un plan de trabajo ante la SEREMI de Salud.
Ese plan considera la forma en que se retirará el material, el uso de elementos de protección personal, el almacenamiento temporal, el transporte y la disposición final de los residuos, además de acreditar que los trabajadores se encuentran bajo vigilancia médica.
Bravo explicó que no siempre es posible determinar visualmente si una plancha contiene asbesto, ya que confirmarlo requiere análisis especializados, cuyo costo suele ser elevado.
Por ello, indicó que las techumbres instaladas antes de la prohibición de fabricación y comercialización de este material en 2001 deben tratarse preventivamente como si contuvieran asbesto, aplicando todos los protocolos de seguridad durante su retiro.
Finalmente, el jefe de Acción Sanitaria señaló que la normativa establece que el responsable del manejo de estos residuos es quien los genera, es decir, el propietario que realiza el cambio de techumbre.
Asimismo, recordó que este tipo de trabajos también debe ser informado a la Dirección de Obras Municipales correspondiente y reiteró el llamado a no efectuar retiros por cuenta propia, debido a los riesgos que implica una manipulación inadecuada de un material cuyos efectos sobre la salud pueden manifestarse incluso décadas después de la exposición.