La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, reivindicó haber impulsado un giro en la política migratoria europea. Sostuvo que, bajo su gestión, los arribos irregulares a Italia han caído de forma marcada y que las repatriaciones han aumentado de manera significativa. “Italia ya no es el campo de refugiados de Europa”, afirmó.
En conversación con el medio Il Giornale, aseguró que el enfoque promovido por su Ejecutivo se está consolidando en la UE. “Prometimos a los italianos cambiar Europa en la gestión de los flujos migratorios y lo estamos cumpliendo”, señaló.
Según Meloni, el nuevo reglamento europeo de retornos es “una de las señales más claras” de ese cambio, en un contexto marcado en Italia por la indignación tras la muerte de un ciudadano marroquí de 42 años bajo custodia policial en Bolonia, hecho que desencadenó protestas.
La líder italiana subrayó que la normativa comunitaria facilita la expulsión acelerada de quienes no reúnen los requisitos para permanecer en Europa y habilita la apertura de centros de repatriación en terceros países, en línea con el acuerdo que Italia suscribió con Albania.
Meloni destacó que la aprobación del reglamento con mayoría de centroderecha evidencia, a su juicio, el escaso respaldo a las posturas del Partido Demócrata y la izquierda italiana. Añadió que el “modelo” de su coalición ya incide en la agenda europea y que aspiran a trasladarlo a otros ámbitos, como el pacto verde, cuya orientación cuestionó.
Reiteró que su Gobierno ha frenado “de una vez por todas” el incremento de la migración irregular y que Italia “ya no es el campo de refugiados de Europa”. Aseguró que ese resultado se ha logrado pese a las “resistencias” y “boicots” que, dijo, ha enfrentado su estrategia.
“Hemos reducido con fuerza las salidas y los desembarcos irregulares en nuestras costas y hemos incrementado de forma notable las repatriaciones”, afirmó, planteando que el reto ahora es consolidar y volver permanentes estas medidas.
En esa línea, señaló que el proyecto de ley para implementar el Pacto de Migración y Asilo, actualmente en el Parlamento, contempla la opción de adoptar todas las acciones necesarias para resguardar las fronteras, incluida la activación temporal de un bloqueo naval ante las costas italianas, si fuese preciso. “Es una propuesta de nuestro programa, trabajada con paciencia, y espero que el Parlamento la apruebe pronto”, remató.
La nueva normativa migratoria de la Unión Europea, cuestionada por países como España por sus dudas legales, contempla entre otros puntos la posibilidad de establecer centros de deportación en territorios fuera del bloque comunitario.




