El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó que la eventual normalización con Arabia Saudita —mediante su incorporación a los Acuerdos de Abraham— representaría “un avance histórico” en el actual contexto de tensión regional.
Según una declaración difundida por su oficina, Netanyahu sostuvo que la operación militar conjunta de Estados Unidos e Israel contra el régimen en Teherán, junto con la contundente respuesta israelí frente al eje de aliados de Irán, “ha abierto la posibilidad de ampliar el círculo de paz”. Añadió que, tal como lo expresó el expresidente Donald Trump, la integración de Arabia Saudita a los Acuerdos de Abraham sería “un paso histórico hacia la paz en Medio Oriente”. Cerró su mensaje con la frase: “Paz a través de la Fuerza”, en una publicación en su cuenta oficial de X.
The Prime Minister’s Office:
The joint American and Israeli military action against the genocidal regime in Tehran and Israel's crushing of Iran's terror axis have created the possibility to expand the circle of peace.
As President @realDonaldTrump has said, Saudi Arabia's…
— Prime Minister of Israel (@IsraeliPM) July 23, 2026
Los Acuerdos de Abraham reúnen una serie de pactos de normalización y establecimiento de relaciones diplomáticas entre Israel y varios países árabes. Impulsados durante el primer mandato de Donald Trump (2017-2021) y suscritos en Washington el 15 de septiembre de 2020, posibilitaron vínculos formales entre Israel y Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Sudán y Marruecos.
En paralelo, este jueves Trump sostuvo en Truth Social que el entendimiento para que Arabia Saudita desarrolle un programa nuclear civil no contempla “enriquecimiento de material” y está supeditado a que Riad formalice relaciones con Israel.
“El acuerdo de energía nuclear civil (¡sin enriquecimiento de material!) que se negocia entre el Departamento de Energía de EEUU y Arabia Saudita, limitado a usos no militares —similares a los que poseen Irán, los Emiratos Árabes Unidos y otros países— será aprobado, pero queda completamente condicionado a que Arabia Saudita se adhiera a los muy respetados y exitosos Acuerdos de Abraham”, escribió el exmandatario.
El pacto de cooperación nuclear pacífica entre Estados Unidos y Arabia Saudita, firmado el miércoles, requiere aún el visto bueno del Congreso. Este entendimiento emerge en un escenario de fricciones con Irán —rival regional de Riad—, tras casi dos semanas de ataques estadounidenses y en medio de gestiones para contener las capacidades nucleares de Teherán, que insiste en que no busca desarrollar armamento nuclear.




