Medios internacionales apuntan a Pickaxe Mountain como el próximo objetivo de eventuales ataques de Estados Unidos contra Irán. Informes preliminares señalan que en ese enclave, de carácter altamente reservado, habría importantes reservas de uranio enriquecido y equipos clave vinculados al programa nuclear iraní.
En días recientes, Donald Trump admitió que el área forma parte de su lista de posibles blancos en el contexto del conflicto en curso, mientras que Teherán advierte que un golpe allí escalaría aún más la confrontación.
“Probablemente atacaremos esa zona muy pronto. Y no hay nada que puedan hacer al respecto”, afirmó el presidente estadounidense.
Según CNN, Washington se apoya en inteligencia israelí que sostiene que, tras los ataques de junio de 2025, Irán habría trasladado grandes volúmenes de uranio y centrifugadoras avanzadas a Pickaxe Mountain. Durante ese enfrentamiento de 12 días, Israel golpeó instalaciones clave en Natanz, Isfahán y Fordow, y murieron varios científicos de alto rango ligados al desarrollo nuclear.
El medio añadió que Estados Unidos se incorporó hacia el final de esa ofensiva y bombardeó los mismos tres complejos con armamento de mayor potencia. Entonces, Trump aseguró que la capacidad nuclear iraní había quedado “aniquilada”. Sin embargo, ni Washington ni Tel Aviv atacaron Pickaxe Mountain.
Pickaxe Mountain, el nuevo objetivo de Trump
Los primeros indicios apuntan a que Irán empezó a construir Pickaxe Mountain en 2020 como una ampliación de las instalaciones de Natanz, situadas a unos 120 kilómetros de Teherán. El país notificó la obra al OIEA, presentándola como un proyecto para soterrar actividades energéticas; se estima que aún no opera plenamente.
The Guardian, citando al Instituto para la Ciencia y la Seguridad Internacional (ISIS), reporta que Irán habría protegido operaciones estratégicas en el lugar mediante una densa red de túneles a más de 100 metros de profundidad, aprovechando el macizo de la zona.
President Trump says the US will be hitting the Pickaxe Mountain area, a heavily fortified site linked to Iran's nuclear program, 'pretty soon and very heavily' https://t.co/A8DHUX0kqX pic.twitter.com/Y6bE56FZ4O
— Reuters (@Reuters) July 21, 2026
A ello se añadirían búnkeres reforzados diseñados para soportar ataques aéreos como los del año pasado. Con base en imágenes satelitales, el ISIS describe en un informe que el complejo dispone de múltiples túneles, un vasto perímetro de seguridad y accesos con hormigón armado para mitigar bombardeos.
Andrea Stricker, especialista en no proliferación en Estados Unidos, dijo a CNN que un ataque a la montaña podría asestar un golpe significativo al programa nuclear, al dificultar la recuperación de la capacidad de enriquecimiento, frenar una eventual ruta hacia armas nucleares y bloquear el acceso a miles de centrifugadoras remanentes.
Pese a ello, expertos advierten que neutralizar el sitio desde el aire sería complejo por su nivel de fortificación, y por ahora no hay señales de que se contemple una operación terrestre. A comienzos de mes, Trump sostuvo: “No les va bien con su situación nuclear. Cada vez que oímos hablar del tema, lo hacemos explotar. Así que no les gusta hablar de ello. Pero probablemente le daremos una oportunidad a Pickaxe relativamente pronto”.
Tampoco hay certezas sobre actividad reciente dentro del complejo. El ISIS mantiene cautela y plantea que, si Irán reanuda la fabricación de centrifugadoras, podría instalar en Pickaxe Mountain una planta de ensamblaje más pequeña capaz de abastecer un eventual programa de armas.




