Una “Fiesta Universal”… pero con matices. The New York Times, reputado diario estadounidense, situó el Mundial de Chile 1962 como el cuarto peor de la historia.
El listado fue elaborado por el periodista Michael Cox, a propósito del debate reabierto tras la edición 2026: “¿Fue el de este año el mejor de todos?”. Según explicó, responder exige comparar, al menos de forma aproximada, las 22 ediciones previas, y ofreció su ranking “pidiendo disculpas por ubicar las primeras Copas del Mundo que recuerdas más abajo de lo que crees”.
“Chile 1962: Casi nunca se recuerda, salvo por Garrincha”
En el fondo de la tabla, Cox colocó a Uruguay 1930 (21°), Italia 1934 (22°) y Francia 1938 (20°). A su juicio, las tres primeras Copas del Mundo carecieron de buena organización y de un carácter competitivo sólido; además, varios de los mejores seleccionados del planeta ni siquiera participaron, razón por la que cierran el ranking.
Sobre Francia 1938, la define como “el Mundial menos mítico”, marcado sobre todo por las tensiones políticas que antecedieron el estallido de la Segunda Guerra Mundial al año siguiente.
A continuación aparece Chile 1962. El análisis sostiene que fue “una edición sin partidos realmente icónicos”, con un único futbolista que se elevó por encima del resto: el extremo brasileño Garrincha, quien estuvo descomunal. Se recuerda también que Pelé se lesionó en su segundo encuentro y quedó fuera del torneo, y que “casi nunca se habla del Mundial del 62, salvo por Garrincha”.
En términos generales, los atacantes “sufrieron para lucir en un campeonato áspero”, y el Brasil campeón fue percibido como menos completo y menos vibrante que el de cuatro años antes.
En el extremo opuesto, los tres mejores torneos fueron México 1986 (3°), España 1982 (2°) y Brasil 1970 (1°). De este último, Cox resalta que fue la primera Copa transmitida en color, con campeones inolvidables y eliminatorias vibrantes. Añade que innovaciones como las sustituciones —útiles ante el desgaste y la altitud en México— y la introducción de tarjetas amarillas y rojas ayudaron a clarificar las decisiones arbitrales. Y concluye que “este torneo se recuerda por Brasil, que alineó a cinco números 10 —Gerson, Jairzinho, Tostao, Pelé y Rivelino— integrados en su célebre 4-2-4”.




