El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este jueves que evalúa ordenar un “ataque masivo” contra Irán, de una escala superior al iniciado el 28 de febrero que desembocó en la guerra actual.
Desde Teherán, autoridades iraníes lanzaron una advertencia a Reino Unido, tras conocerse que Londres permitió a Washington emplear la base de Fairford para operaciones militares.
En una breve conversación telefónica con Axios, el mandatario indicó que aún no adopta una decisión final. “Estoy considerando un ataque masivo. Más grande que nunca. Estoy cerca de tomar una decisión. Estamos todos preparados”, afirmó.
Trump sostuvo que Israel “se sumaría en dos minutos” si se lo pidiera, aunque remarcó que Estados Unidos no requiere socios para ejecutar una ofensiva contra la República Islámica.
Añadió que Irán “quiere negociar” un acuerdo nuclear para cerrar el conflicto, pero estimó que todavía no está listo para pactar: “No han sufrido lo suficiente”, dijo.
Armed Forces on standby as Iran warns RAF Fairford is a ‘legitimate target’https://t.co/x2i93pTpJ2
— GB News (@GBNEWS) July 23, 2026
Paralelamente, Teherán condenó que Reino Unido autorizara por primera vez el uso de sus instalaciones militares por parte de aviones estadounidenses para atacar territorio iraní, acusando a Londres de convertirse en “cómplice de crímenes de guerra”.
El canciller Abás Araqchí señaló en un comunicado que la medida vulnera la Carta de la ONU. “La participación, asistiendo con la planificación y el desarrollo de los ataques sobre Irán supondrá complicidad con crímenes de guerra”, advirtió.
La protesta se produjo después de que, según fuentes citadas por Bloomberg esta semana, el primer ministro británico Andy Burnham diera luz verde al uso de bases en el océano Índico y de Fairford, en Gloucestershire, por parte de aviones de Estados Unidos.
La Guardia Revolucionaria informó hoy, por medio de la agencia Tasnim, que Estados Unidos empleó bombarderos B-1 que despegaron desde esa base británica para golpear objetivos en Irán.
Y afirmó que cualquier instalación empleada para atacar su territorio será considerada un “objetivo legítimo”. “Advertimos a la monarquía británica, principal causante de las desgracias de los pueblos de nuestra región (…) y que ha tenido la mayor participación en las recientes agresiones de Estados Unidos y el régimen sionista en Irán, que no asuma más esta responsabilidad”, señaló el cuerpo militar.




