La Corte Suprema ratificó la cancelación de la matrícula de un alumno de educación básica en Curanilahue, región del Bío Bío, quien acumuló 42 anotaciones negativas en un año.
La medida se sustentó en conductas graves y reiteradas, entre ellas portar armas blancas, agredir a un compañero que resultó lesionado, utilizar lenguaje obsceno y realizar gestos de connotación sexual dirigidos a docentes y estudiantes.
Expulsión de estudiante con anotaciones negativas: su madre apeló con antecedentes médicos
La madre del menor recurrió ante la Corte Suprema, alegando que su hijo no fue integrado al Programa de Integración Escolar (PIE) y que presenta antecedentes médicos, pero la apelación fue rechazada. Con ello, el máximo tribunal confirmó el fallo de la Corte de Apelaciones de Concepción y, por ende, la revocación de la matrícula, decisión valorada por el abogado del colegio, Víctor Alarcón:
“Da cuenta de que el establecimiento siempre se sujetó estrictamente al principio de legalidad de el procedimiento que nos rige. Y esto también al establecimiento lo deja sumamente satisfecho porque permite demostrar que, en definitiva, los procedimientos sancionatorios deben tramitarse y deben concluirse, y que cuando se respeta la normativa, no hay ninguna entidad que pueda dejar sin efecto lo resuelto, siempre y cuando, como en el caso concreto, se respeten las reglas del procedimiento…”
Además del pronunciamiento de la Corte de Apelaciones, la Superintendencia de Educación avaló tanto el proceso sancionatorio llevado adelante por el establecimiento como las acciones de apoyo implementadas en su momento.




