El exarquero de Coquimbo Unido, Guillermo “Memo” Orellana, denunció en sus redes sociales que él y su familia han recibido amenazas de muerte en medio de la emergencia que afecta a la región de Coquimbo.
El guardameta, recordado por su etapa en el elenco pirata y actualmente en Provincial Ovalle, señaló que el hostigamiento también involucra a sus cercanos. Afirmó que se mantiene resguardado ante un clima de hostilidad en su contra.
“Estamos viviendo un momento muy difícil con mi esposa. Estoy recibiendo amenazas de parte de personas de la comunidad”, dijo Orellana. Vinculó el origen del conflicto a la visita que recibió del alcalde de Coquimbo, Ali Manouchehri, y del concejal Pablo Galleguillos, a quienes considera amigos, y que llegaron a su casa para brindar apoyo tras el reciente sistema frontal.
El jugador, campeón con Coquimbo en 2021 y con UdeC en la Primera B 2013, aseguró que desde entonces comenzaron a circular imputaciones en su contra, acusándolo de obtener ventajas personales a raíz de la tragedia que golpea a la zona.
Respecto de esos señalamientos, sostuvo que ha intentado representar a toda su comunidad y asistir a sus vecinos. Subrayó que la ayuda recibida proviene de personas que lo estiman por su calidad humana. “Hoy estoy encerrado; supuestamente van a venir a matarme. Hay amenazas de muerte y videos de gente que cree que estoy lucrando con todo esto”, lamentó.
Familia de Memo Orellana pide empatía y respeto
Tras la difusión del video, su hija, Alondra Orellana, habló con Diario El Día para agradecer las muestras de apoyo y desmentir las versiones que han circulado en redes sociales.
“Como familia queremos dejar en claro que jamás nos aprovecharíamos de una tragedia como la que atravesamos. Hemos perdido mucho y solo intentamos levantarnos”, afirmó.
Añadió que la polémica se intensificó después de la visita del concejal, su tío Pablo, y del alcalde, aunque insistió en que nada justifica la propagación de acusaciones infundadas ni el daño a su imagen.
También llamó a la empatía, explicando que atraviesan un momento especialmente sensible. “Mi hermana tiene una enfermedad cardíaca y mi hermano apenas tiene 12 años; pedimos respeto y comprensión. Detrás de esto hay una familia que sufre y que lucha por salir adelante”, dijo.
La familia reiteró su solicitud de frenar la difusión de rumores y priorizar el respeto en medio de una emergencia que ha afectado duramente a cientos de familias en la Región de Coquimbo.
Alondra agregó que estas prácticas se han repetido en la comunidad. Aseguró que una vecina del sector fue expulsada y que recientemente habría atentado contra su vida, hecho que, según dijeron, atribuyen a la presión ejercida por algunos comuneros.




