Vozinha, cuyo nombre real es Josimar Dias, tiene todo listo para arribar la próxima semana a Chile y ser presentado oficialmente como nuevo refuerzo de Colo Colo. En medio del entusiasmo por su llegada, surge la interrogante sobre si podrá llevar en la camiseta del Cacique el apodo con el que se hizo figura en Cabo Verde durante el Mundial 2026.
Según las Bases vigentes de la Liga de Primera, la identificación de los futbolistas en la camiseta debe incluir “el apellido paterno y/o materno” en la parte superior de la espalda, con una altura entre 5 y 5,5 cm, pudiendo añadirse la inicial del primer nombre.
El artículo 36, que regula la numeración e identificación, es claro: “No se admitirán apodos, apelativos o sobrenombres. En caso de existir jugadores con el mismo apellido en un club, se deberá agregar, para distinguirlos, la inicial del nombre o del segundo apellido, en ese orden de prelación”.
El propio arquero explicó que su sobrenombre nació “por mis abuelos”. “Cuando nací, mi padre estaba realizando el servicio militar y mi madre debía trabajar para salir adelante. Así que crecí con mis abuelos”, relató en una publicación del sitio web de la FIFA.
¿Podrá usar ‘Vozinha’ en la camiseta de Colo Colo?
La normativa actual contempla sanciones si no se respeta la denominación exigida: se aplica “una tarjeta amarilla administrativa al jugador infractor y, al club, una multa de hasta 20 UF por cada infracción”, a criterio del Tribunal de Disciplina.
Hubo, no obstante, un periodo en que se permitió el uso de apodos.
En 2021, la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) aprobó una modificación temporal a los artículos 35 y 36 del Campeonato de Primera División. En ese entonces, el reglamento permitía que “para la identificación personal de los jugadores se deberá estampar el apellido paterno o el apodo del jugador en la parte superior de la espalda de la camiseta”, con una altura máxima de 7 cm.
Por aquellos días, Sebastián Iturriaga, gerente comercial y de marketing de la ANFP, señaló a Cooperativa —según recogió T13— que la idea era habilitar apodos no ofensivos que sumaran al espectáculo.
Gracias a esa flexibilización, casos como el de Bruno Barticciotto en Palestino, quien lució “Bruno Barti”, o los de Marcelo “Chelo” Cañete y Simón “Pitu” Contreras en Universidad de Chile, fueron posibles tras gestiones de sus clubes.





