El homicidio de María Camila Potosí, una joven de 21 años encontrada sin vida el pasado fin de semana en Cali, conmociona al país luego de confirmarse que el bebé de ocho meses que gestaba no estaba en su cuerpo, un hecho que ha intensificado las pesquisas.
Familiares, amigos y vecinos marcharon el jueves por Cali para exigir rapidez en el esclarecimiento y pedir a las autoridades dar con el paradero del neonato, a quien sus padres habían nombrado Alaya, mientras avanzan las diligencias del caso.
La madre de la víctima, Alba Rubí Gómez, contó que solo al reclamar el cuerpo para darle sepultura le informaron que el bebé no estaba en el vientre.
“Cuando la encontramos, juraba que ella tenía su bebé en el vientre. Ya al momento de ir a recoger su cuerpo para darle su último adiós, pregunté por la bebé (…) pero cuando insistí, me dijeron que lamentablemente la bebé no la tenía”, dijo a medios locales.
Luego, un fiscal le ratificó esa información.
“Esa fue la noticia que me dieron, una noticia impactante. La bebé no estaba. Eso fue lo único que me dijo el fiscal. De ahí para allá fue todo papeleo”, agregó.
La mujer pidió a quien tenga datos sobre el paradero de la bebé que los suministre.
“A las personas que tienen a mi niña, que por favor se pongan la mano en el corazón, que piensen en el dolor que nos están haciendo pasar y me la devuelvan”, expresó.
El caso ha desatado una profunda consternación por las circunstancias del crimen y la desaparición del recién nacida, mientras la Fiscalía mantiene varias líneas abiertas de investigación. Los reportes más recientes señalan la captura de Yulieth Angulo, quien habría sido la última persona en ver con vida a María Camila.
De acuerdo con lo dicho por su expareja al medio Red+, Angulo habría fingido dos embarazos en fechas recientes.
“Estábamos muy ilusionados, íbamos a tener una bebé, una niña en casa. Quiero aclarar que yo fui una víctima de ella. Nosotros tenemos dudas de si estaba o no embarazada de mí”, afirmó.
Ante la magnitud del caso, el alcalde de Cali, Alejandro Eder, informó que las autoridades trabajan para esclarecer lo sucedido y anunció una recompensa de hasta unos 12.000 dólares (cerca de $12 millones) por información que permita identificar y capturar a los responsables.




