Un petrolero estalló este domingo en el estrecho de Ormuz tras colisionar con una mina naval, después de desviarse de la ruta de tránsito establecida, según reportes de medios iraníes, en un contexto de creciente disputa con Estados Unidos por el control de este paso marítimo clave.
La agencia Tasnim, cercana a la Guardia Revolucionaria, afirmó que el buque se había salido del corredor autorizado por Teherán antes del impacto y lo describió como un “petrolero infractor”.
El mismo medio recordó que Irán había reiterado sus advertencias de que cualquier embarcación que abandonara el trayecto fijado por sus autoridades afrontaría las consecuencias de esa decisión.
Por ahora, no existe un comunicado oficial iraní que confirme el incidente ni datos sobre víctimas, daños materiales o la identidad del navío afectado.
Horas antes, la televisión estatal informó de disparos de advertencia efectuados por la Guardia Revolucionaria contra seis embarcaciones en las últimas 24 horas cuando intentaban cruzar el estrecho.
Teherán sostiene que esas naves fueron forzadas a detenerse por navegar “fuera de la ruta designada” por sus autoridades.
Las diferencias entre Irán y Estados Unidos acerca de los itinerarios que deben seguir los buques en el estrecho de Ormuz se han convertido en un foco central de fricción bilateral y han alimentado el más reciente episodio de tensión regional.
La situación se ha deteriorado en semanas recientes, con ataques iraníes a barcos comerciales tras la apertura por Omán, a comienzos de julio y con apoyo estadounidense, de una segunda vía de tránsito, a lo que Washington respondió con bombardeos en territorio iraní.
En este marco, la República Islámica volvió a declarar cerrado el estrecho el 12 de julio, y Estados Unidos restableció dos días más tarde un bloqueo naval sobre puertos y embarcaciones iraníes en la zona.
Desde entonces, Irán ha llevado a cabo ataques con misiles y drones contra posiciones estadounidenses en varios países árabes de la región, entre ellos Baréin, Kuwait y Jordania.




