Una misión de Estados Unidos arribará a Santiago en agosto para profundizar las conversaciones destinadas a excluir ciertas exportaciones chilenas del nuevo arancel de 12,5% aplicado la semana pasada por la administración de Donald Trump, confirmó este lunes el Gobierno.
Según el Ejecutivo, la comitiva estará liderada por el representante comercial adjunto de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés), Jeffrey Goettman.
Goettman ocupa la subrepresentación comercial de EE.UU. para África, el hemisferio occidental, Europa y Medio Oriente. El USTR fue la entidad que oficializó los aranceles a 60 países, al sostener que esas economías “no lograron imponer ni hacer efectiva una prohibición a la importación de bienes producidos con trabajo forzoso”.
En un comunicado, el representante comercial Jamieson Greer afirmó que su país “mantiene desde hace casi un siglo la prohibición de importar productos elaborados con trabajo forzoso y la hace cumplir estrictamente; es momento de que nuestros socios comerciales actúen del mismo modo”.
“Vamos a dialogar con Estados Unidos tanto sobre las tasas como sobre el listado de bienes exceptuados. Hoy tenemos un 60% de productos excluidos y queremos ampliar esa cobertura”, dijo el canciller Francisco Pérez Mackenna tras reunirse con gremios exportadores afectados.
Delegación estadounidense del USTR visitará Chile por los aranceles
Los gravámenes, de entre 10% y 12,5%, anunciados el jueves para importaciones de 60 economías, abarcan en conjunto el 99% de las compras externas de Estados Unidos.
Además de Chile, la disposición impacta a mercados como Argentina, Brasil, México, India, Japón y la Unión Europea, y marca otro capítulo de la ofensiva comercial impulsada por Trump desde abril de 2025.
El cobre, principal envío chileno a Estados Unidos, quedó exceptuado. No obstante, La Moneda busca excluir también productos como salmones, frutas frescas y congeladas, vinos y maderas, entre otros.
El Ejecutivo del presidente José Antonio anticipaba esta decisión, dado que Chile carece de una normativa específica que prohíba importar bienes producidos con trabajo forzoso. Aun así, recalca que el país cuenta con “un marco institucional robusto para la erradicación del trabajo forzoso”.
“Confiamos en que la negociación bilateral llegue a buen puerto”, añadió la subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Paula Estévez.
En 2025, los envíos chilenos a Estados Unidos alcanzaron US$17.741 millones, de los cuales US$9.412 millones fueron productos mineros. Estados Unidos es el mayor comprador del salmón chileno, con exportaciones que superaron los US$2.000 millones el año pasado, según cifras oficiales.
El presidente de Salmones Chile, Patricio Melero, respaldó la exclusión del producto al señalar que “Estados Unidos no lo produce en cantidades relevantes; no somos competidores directos”.
Desde la Sociedad Nacional de Agricultura advirtieron que el arancel supone “un golpe duro” para el agro, ya presionado por el alza de costos en fertilizantes y fletes aéreos, marítimos y terrestres por la situación en Oriente Medio.
“El nuevo arancel nos resta competitividad”, afirmó el titular de la SNA, Patricio Walker.




