Los ataques del gobierno de Donald Trump contra embarcaciones utilizadas por el narcotráfico no han reducido el ingreso de drogas a Estados Unidos, de acuerdo con un informe interno de la DEA.
La operación, denominada Lanza del Sur, se implementó a partir de 2025 durante la administración Trump, primero en el Caribe y luego en el Pacífico oriental.
Según adelantos del reporte, aún no publicado oficialmente, las organizaciones criminales ajustaron sus tácticas para mantener el flujo hacia territorio estadounidense, “socavando los métodos de investigación tradicionales”, señaló The Washington Post (TWP).
The Washington Post (TWP).
Analistas de la DEA concluyeron que, además de no impactar el precio ni la disponibilidad de cocaína en Estados Unidos, la campaña empujó a los traficantes a evitar aguas internacionales y a emplear naves de mayor tamaño.
De igual forma, habrían desplazado sus rutas hacia zonas costeras, donde es menos probable que fuerzas estadounidenses recurran al uso de la fuerza.
El informe agrega que los grupos criminales incrementaron el uso de aeronaves y operan pistas clandestinas en la frontera entre Colombia y Venezuela para volar hacia el este, a Guyana y Surinam, con el fin de eludir a las autoridades estadounidenses.
“Cuando aprietas el globo por un lado, se expande por el otro”, dijo un funcionario de la DEA bajo anonimato. “Siempre detectan las debilidades y las explotan”, añadió.
En una sesión privada con legisladores en junio, funcionarios del Pentágono señalaron que los ataques en aguas internacionales frente a Sudamérica y Centroamérica “no habían reducido la pureza de la droga”.
No obstante, Sean Parnell, portavoz del Pentágono, defendió ante el Post que Lanza del Sur cumple su objetivo y recordó que las redes criminales han cambiado sus tácticas de forma continua durante décadas.
“Eso no significa que la presión no funcione. Indica que estamos generando fricción sistémica en sus operaciones”, añadió.
De acuerdo con recuentos de prensa, hasta la fecha fuerzas estadounidenses han impactado 67 embarcaciones, con un saldo de 221 fallecidos.
La DEA, por ahora, no ha comentado públicamente el artículo de The Washington Post.
Estas conclusiones contrastan con las afirmaciones del presidente Trump, quien ha sostenido en repetidas ocasiones que los ataques marítimos redujeron entre 97% y 98% el tráfico de drogas hacia Estados Unidos.
“¡El 98,2% de las drogas que llegan a los EEUU por mar han DEJADO de hacerlo!”, escribió en abril en su cuenta de Truth Social.
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