El Instituto para las Obras de Religión (IOR), conocido como el Banco del Vaticano, cerró 2025 con un beneficio neto de 51 millones de euros, de acuerdo con su informe de sostenibilidad difundido este martes.
Tal como recoge el portal oficial del Vaticano ‘Vatican News’, el instituto generó en 2025 un valor económico total de 67,6 millones de euros, por encima de los 50 millones registrados el año previo.
El reporte detalla que el 36% de ese valor se destinó al Santo Padre, el 23% a la plantilla, el 14% a los proveedores y el porcentaje restante se reservó “para fortalecer el capital social y, por ende, la estabilidad a largo plazo del instituto”.
Asimismo, la administración de los activos confiados al IOR aportó un valor adicional cercano a 142,5 millones de euros, “contribuyendo así a apoyar las tareas de la Iglesia universal”.
El IOR subraya que todos sus productos de gestión de activos siguen los principios éticos de la Iglesia Católica y, al mismo tiempo, obtienen rentabilidades brutas positivas. Quedan fuera las inversiones en compañías cuyas actividades se consideran dañinas para la vida humana, el medio ambiente, la sociedad o una gobernanza corporativa responsable.
El documento también indica que en 2025 se impartieron más de 2.700 horas de formación profesional, entre ellas 300 horas dedicadas a cumplimiento normativo, gestión de riesgos y auditoría interna. Además, se ofrecieron cursos de formación religiosa y se mantuvo un programa de alfabetización empresarial y financiera para 300 clientes.
En materia ambiental, el IOR resalta acciones de eficiencia energética, la adopción de energías renovables y la disminución en el uso de materias primas. En particular, señala que, gracias a la banca en línea y a la digitalización integral de sus archivos, la compra de papel se redujo un 37%.
De acuerdo con sus cifras, el IOR atiende a más de 12.000 clientes distribuidos en más de 110 países y es la única entidad autorizada para realizar actividades financieras profesionales dentro de la Ciudad del Vaticano.




