Hace algunos días, Donald Trump adoptó un tono duro frente a China y Rusia en el marco del conflicto en Medio Oriente, advirtiendo que ambos países enfrentarían graves consecuencias si suministraban armas a Irán. Todo apunta a que Pekín no atendió ese mensaje.
Según informó Reuters este miércoles, compañías chinas habrían comenzado a despachar 400 sistemas antiaéreos portátiles hacia Irán, tras la firma de un contrato valorado en 70 millones de dólares.
De acuerdo con ese medio, la operación habría sido articulada por Zhongqing Baoshang International Investment, una firma con sede en Hong Kong que habría servido de enlace entre Teherán y el fabricante chino.
“Irán necesita rearmarse tras meses de hostilidades en los que Estados Unidos e Israel han golpeado instalaciones vinculadas a sus programas de misiles, drones y defensa aérea, a lo que Teherán respondió con salvas de misiles balísticos y aeronaves no tripuladas”, apuntó el reporte. “El conflicto ha evidenciado la dificultad de proteger bases y puntos estratégicos fijos frente a aeronaves avanzadas y armas de precisión”, añadió.
No obstante, desde China desmintieron categóricamente la versión, insistiendo en su rol como mediador. “Los informes carecen totalmente de fundamento. China ha actuado de forma constante para promover la paz y propiciar una salida al conflicto”, señaló el Ministerio de Asuntos Exteriores.
Iran to get Chinese shoulder-launched missile systems in weeks – https://t.co/FYda7NBCmH
— Reuters Iran (@ReutersIran) July 29, 2026
Los trascendidos sobre transferencias de armamento chino a Irán no son nuevos. En abril, The New York Times publicó que empresas de la República Popular habrían recurrido a terceros países para canalizar este tipo de ventas.
En ese momento, funcionarios de la Casa Blanca señalaron que no había evidencias de uso de armamento de fabricación china en el teatro de operaciones de Medio Oriente.
A la vez, fuentes de inteligencia indicaron que no existía certeza plena de que Pekín hubiese autorizado formalmente el apoyo militar a Teherán, aunque sí habría estado al tanto de las conversaciones.
“Al menos uno de los países intermediarios estaría en África. No está claro si algún cargamento llegó efectivamente a ese destino”, precisó el informe.
Trump viajó oficialmente a China en mayo, donde, según trascendió, abordó con Xi Jinping diversos asuntos, incluida la guerra que involucra a Irán.
El mandatario también ha dialogado con Vladimir Putin, aunque esas conversaciones se han centrado en la situación en Ucrania.
En una reciente publicación en redes, Trump escribió: “En mi opinión, dos grandes países a menudo mencionados en relación con Irán no están participando. Si lo hicieran, sería muy malo para ellos; claramente no estaría en su mejor interés”.
Además, aseguró que, en su última reunión en Pekín, su par chino le garantizó que “no daría ni vendería armas, bajo ninguna circunstancia, a la República Islámica de Irán, y que esa promesa incluía a las empresas chinas”.




