La estrategia de la UEFA para contener el controvertido plan de la FIFA empieza a resquebrajarse. La Federación Checa asoma como la primera entidad del fútbol europeo dispuesta a avalar la iniciativa impulsada por Gianni Infantino.
El proyecto plantea transferir los derechos comerciales del Mundial a una nueva compañía, denominada FIFA Forward Enterprise, abriendo la puerta a capital privado mediante la venta de participaciones.
A cambio, la FIFA ofrece alrededor de 50 millones de dólares a cada una de sus 211 asociaciones miembro, siempre que den su visto bueno antes del 19 de septiembre.
De acuerdo con Sky Sports, el presidente de la federación checa, David Trunda, ya manifestó públicamente su apoyo, pese a las duras objeciones de la UEFA y de varias federaciones nacionales al plan.
Para Trunda, la operación supone una opción tangible para impulsar el fútbol en su territorio. “Veo los beneficios pragmáticos para el fútbol checo de una estrecha colaboración con Gianni Infantino y su equipo”, afirmó al citado medio.
“Por supuesto, necesitamos más detalles, pero personalmente veo el impacto positivo de las intenciones de la FIFA”, añadió.
Según el dirigente, esos fondos podrían orientarse al impulso del fútbol base y a modernizar la infraestructura deportiva en la República Checa. Aunque la directiva de la federación debatirá formalmente la propuesta el 11 de agosto, sus palabras anticipan la línea que probablemente seguirá.
El espaldarazo checo representa un revés significativo para la UEFA, que ha convertido este asunto en uno de sus principales campos de batalla institucional. La confederación europea llegó a sostener que el plan de la FIFA “cruza una línea que nunca debería haberse cruzado”.
Las objeciones también trascienden el continente. The Times reporta que dentro del ecosistema del fútbol hay dirigentes que califican la propuesta como “puro soborno”, al considerar que el incentivo económico se otorgaría en su totalidad solo a las federaciones que lo aprueben antes del plazo fijado.




