Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela, concedió una amplia entrevista a Time, donde repasó su gestión al frente del país y rememoró la operación de Estados Unidos para capturar a Nicolás Maduro, ocurrida el 3 de enero.
Relató que esa noche se encontraba en la isla de Margarita, un destino turístico venezolano, y admitió que Maduro cometió errores en el vínculo con Washington. Aseguró, además, que no tuvo conocimiento previo de la operación.
“Me reuní con él (Maduro) hasta las 8:00 de la noche. Luego partí hacia la Isla Margarita, donde estaban mi hermano y mis sobrinos. Llegué a Margarita a las 11 de la noche. El ataque ocurrió a las 2 de la madrugada, pero estaba preocupada porque mi sobrina mayor y mi madre estaban en Caracas”, contó.
Añadió que, antes del ataque, observó inusual actividad aérea en los radares y contactó a un responsable de la vicepresidencia. “Sinceramente, nunca imaginamos que la capital sería atacada, y menos lo que pasaría con el presidente y la primera dama”, dijo.
La abogada admitió que, en un primer instante, temió por la vida de Maduro, hoy a la espera de juicio en Nueva York. “Vivimos una gran angustia cuando pensamos que habían asesinado al presidente y a la primera dama. Luego, al saber que lo llevaban a Estados Unidos, todo cambió. En ese momento hablé con un líder extranjero (el Emir de Catar), quien me dijo: ‘Ahora la responsabilidad recae sobre tus hombros; te toca preservar Venezuela’”.
Según Rodríguez, con mediación de autoridades cataríes se coordinó una llamada con el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, tras la captura de Maduro. En esa conversación, aseguró, recibió un ultimátum: aceptar las condiciones de Washington o enfrentar una “presión militar sostenida”.
También hizo autocrítica sobre la política exterior reciente. “Debimos ser más abiertos geopolíticamente. Tal como planteé en mis primeras acciones como presidenta interina, buscamos una nueva relación con Estados Unidos, y creo que Venezuela debe diversificar y ampliar sus lazos internacionales. Hubo mucha presión sobre el país, pero considero que fue un error”, expresó.
Insistió en que no tuvo información previa sobre la ofensiva: “No hay forma de afirmar lo contrario porque digo la verdad”.
Para cerrar, afirmó que no está entregando la soberanía venezolana a Estados Unidos. “Actúo de buena fe y confío en que las relaciones entre ambos países puedan construirse de la misma manera. Mi estrategia, hoy y a futuro, es asegurar la paz, la estabilidad y el bienestar social y económico del país”.




