Ceuta es una ciudad autónoma de España ubicada en la península tingitana, en la orilla africana oriental del Estrecho de Gibraltar. La bañan las aguas del Mediterráneo y limita al oeste y suroeste con Marruecos.
En días recientes, la ciudad ha afrontado una grave crisis migratoria, con al menos 43 fallecidos y más de 50.000 entradas irregulares.
Al observar el mapa, se aprecia que es uno de los territorios más peculiares de Europa por su localización en la costa norte de África, un hecho que ha mantenido viva una tensión diplomática constante con Marruecos.

¿Por qué Ceuta pertenece a España si está en África?
Ceuta lleva más de cuatro siglos integrada en España. Con una superficie de 18,5 km² y unos 85.000 habitantes, junto con Melilla conforma la única frontera terrestre entre Europa y África.
El derecho internacional no la clasifica como colonia y la ONU la reconoce como parte del territorio español. Pese a ello, Marruecos la reivindica desde su independencia en 1956, al considerar que Ceuta y Melilla son enclaves de carácter colonial en suelo africano.
Sobre su origen histórico: en 1415 Ceuta era un puerto clave, tanto económico como estratégico, en el mundo islámico, con población mayoritariamente bereber y árabe. Ese año fue tomada por el Reino de Portugal, que buscaba dominar las rutas marítimas y el acceso al Mediterráneo.
En 1580, con la Unión Ibérica bajo Felipe II, las coronas de España y Portugal quedaron unificadas y Ceuta quedó integrada en la órbita hispánica. Tras la separación de 1640, la ciudad optó por permanecer bajo soberanía española. El Tratado de Lisboa de 1668 fijó oficialmente ese estatus, con Portugal reconociendo la pertenencia de Ceuta a España. Cuando Marruecos se independizó en 1956, la ciudad llevaba cerca de tres siglos como parte del Estado español, origen de la disputa que continúa hasta hoy.
¿Por qué esta ciudad es importante para España?
Según la BBC, la presencia en el norte de África fue esencial para las ambiciones expansionistas de España. Para Madrid, asegurar el control del acceso al Mediterráneo a través del Estrecho de Gibraltar era un objetivo estratégico. Ceuta, situada frente a la península y a unos 14 kilómetros de la costa, actuó como un punto neurálgico para el tránsito comercial y de personas entre ambas orillas. Tras cinco siglos de presencia continuada, España considera a Ceuta y Melilla parte integral e indivisible de su territorio.




