La aparición de Michelle Bachelet en el cuarto puesto del primer sondeo informal del Consejo de Seguridad de la ONU para definir al próximo secretario general provocó reacciones entre excancilleres y exautoridades chilenas. En general, coincidieron en que el proceso recién se inicia y que aún quedan etapas por delante antes de una decisión definitiva.
En esta consulta reservada entre los 15 miembros del Consejo, la exmandataria recibió seis respaldos, cinco votos en contra y cuatro abstenciones, quedando detrás de tres postulantes.
Aun así, el excanciller Heraldo Muñoz instó a evitar conclusiones prematuras.
“No hay nada resuelto y vienen varias votaciones informales más en los próximos meses”, afirmó.
En la misma línea, el también excanciller Mariano Fernández admitió que esperaban un mejor arranque, pero subrayó que esta etapa inicial no determina el desenlace.
“Nos habría gustado un mejor resultado, pero es una primera encuesta, de tal manera que aquí no hay nada definitivo”, sostuvo.
Walker apunta a falta de respaldo del Gobierno
Una mirada distinta planteó el excanciller Ignacio Walker, quien atribuyó parte del cuadro a la falta de apoyo del Gobierno chileno a la candidatura de la exjefa de Estado.
A su entender, esa señal genera incertidumbre entre otros países, considerando que es una nominación en representación de Chile, no de una corriente política en particular.
“Mucha gente se pregunta cómo es posible que el Gobierno de Chile le haya quitado el apoyo a la candidatura de Chile, porque no es la candidatura de la izquierda o del Partido Socialista”, afirmó.
Viera-Gallo: un escenario atravesado por intereses de las potencias
A su turno, el exembajador José Antonio Viera-Gallo planteó que el resultado debe interpretarse a la luz de las negociaciones propias de estos procesos.
Según dijo, las definiciones de las grandes potencias responden a intereses de Estado, aunque admitió que el retiro del respaldo por parte del Ejecutivo chileno no ayuda a la postulación.
“Es el estado del mundo. Hay superpotencias que harán campaña en contra, es una negociación de intereses de Estado. El hecho de que le haya restado su apoyo el Gobierno actual de Chile es un hecho negativo”, indicó.
La elección del próximo secretario general de la ONU contempla más rondas de votaciones informales en el Consejo de Seguridad, antes de que ese órgano proponga un nombre a la Asamblea General, que deberá ratificar al sucesor de António Guterres, cuyo mandato termina a fines de este año.




