El Gobierno de España lanzó un ultimátum a Italia y avisó que aplicará “medidas proporcionales” si no pone fin a los controles fronterizos a ciudadanos españoles, una restricción dispuesta por Giorgia Meloni tras el arribo masivo de migrantes desde Marruecos a Ceuta.
Mediante un comunicado, el Ejecutivo de Pedro Sánchez advirtió que, si Italia no “rectifica” antes del domingo 9 de agosto, adoptará acciones “para proteger los intereses y la dignidad” de los españoles.
Moncloa sostiene que la suspensión temporal de la libre circulación, vigente desde el sábado, “está afectando la movilidad de miles de pasajeros y generando inseguridad jurídica en plena temporada estival”.
Además, denuncian que la decisión, “sin precedentes en la historia reciente”, se tomó “sin aviso previo, de manera unilateral y con argumentos espurios que no se ajustan ni al Código de Fronteras Schengen ni a la realidad”.
Desde Madrid remarcan que ninguno de los migrantes que entró de forma irregular en Ceuta “pudo ni puede acceder libremente al espacio Schengen, dado que la ciudad autónoma cuenta con un régimen especial”.
El Gobierno de Sánchez añade que la mayoría de los migrantes ya retornó a Marruecos y subraya que Italia es el Estado miembro que ha registrado “más cruces irregulares” en los últimos años, “con cifras que han llegado a duplicar las de España”.
Asimismo, España reprocha a Italia el incumplimiento desde 2022 del Reglamento de Dublín, la norma de la Unión Europea que determina qué país debe examinar una solicitud de asilo, “trasladando una carga adicional de presión migratoria al resto de Estados miembros”.
“Pese a ello, España nunca impuso controles a Italia. Por el contrario, ha mostrado solidaridad, acogiendo parte de los migrantes llegados a Lampedusa en 2023 y abriendo de forma recurrente sus puertos a personas rescatadas en la ruta del Mediterráneo central”, afirmó.
“A la luz de lo anterior, la medida del Gobierno italiano es injusta, contraria a los intereses de la UE y discriminatoria para la población española”, concluyó.
El Ejecutivo de Meloni comunicó el 31 de julio la suspensión temporal, por un mes, del acuerdo Schengen con España, aplicando desde entonces controles selectivos a viajeros de terceros países procedentes de España ante la crisis migratoria en Ceuta.




