El Gobierno de Estados Unidos alista una asignación millonaria para dotar a agentes de ICE con guantes capaces de administrar descargas eléctricas, en medio de críticas de organizaciones civiles que alertan sobre un endurecimiento de las tácticas en operativos migratorios.
La Red Nacional de Organización de Jornaleros (NDLON), que denuncia un “ensañamiento” contra trabajadores migrantes, acusó este miércoles a la Administración de Donald Trump de contar con “la capacidad de torturar a la gente discretamente”.
Agentes de ICE podríar guantes con descargas eléctricas
“Hay que terminar con la violencia. El ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) debe salir de nuestras calles, de nuestras comunidades y de nuestro país. Hay que abolir el ICE. Esto no tiene arreglo; la única solución es la abolición”, afirmó en un comunicado Jorge Torres, director de NDLON.
El Departamento de Seguridad Nacional informó el lunes que el contrato para adquirir los guantes CTG-5 ascendería a 20 millones de dólares y que la compra podría cerrarse a fines de marzo de 2027.
Estos guantes incorporan electrodos en la palma que, al activarse y hacer contacto directo con la piel —no atraviesan la ropa—, generan impulsos eléctricos que provocan dolor.
La agencia planea distribuirlos entre agentes de ICE, cuerpo que ha recibido fuertes cuestionamientos en los últimos meses por operativos catalogados como agresivos, impulsados por directrices de la Administración Trump.
ICE plans to give officers gloves that can deliver electric shocks. https://t.co/cCVCynMb6k
— CBS News (@CBSNews) August 12, 2026
Aunque el Departamento de Seguridad Nacional describe el equipo como un “dispositivo de desescalada”, crecen las preocupaciones por dotar a los agentes migratorios de otra herramienta que podría aumentar el uso de la fuerza.
“ICE evalúa constantemente las necesidades de nuestros agentes en el terreno para garantizar que cuenten con las herramientas y el equipo necesarios para arrestar y deportar de forma segura a los inmigrantes ilegales con antecedentes penales”, sostuvo la agencia en su nota.
El debate en torno a ICE se ha intensificado en los últimos meses tras dos tiroteos mortales de migrantes: el mexicano Lorenzo Salgado Araujo y el colombiano Johan Durán, ocurridos luego de controles de tráfico en Texas y Maine, respectivamente.
Estos incidentes siguieron a protestas a inicios de 2026 por las muertes de dos ciudadanos estadounidenses durante operativos migratorios en Minneapolis.
Renee Nicole Good, de 37 años, falleció el 7 de enero tras recibir disparos de un agente federal, y Alex Pretti, enfermero de 37 años, murió el 24 de enero durante un enfrentamiento con personal de inmigración, casos que detonaron manifestaciones y demandas de mayor supervisión.




