El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó que postergó por tres días la entrada en vigor de los aranceles del 50% a las importaciones desde Canadá, originalmente previstos para comenzar este miércoles.
En un mensaje publicado en su cuenta de Truth Social, la red social de su propiedad, el mandatario señaló que ambos países alcanzaron un entendimiento que aún debe formalizarse.
“He suspendido los aranceles del 50% contra Canadá, que debían entrar en vigor la mañana del miércoles, por un periodo de tres días”, indicó. “Canadá y Estados Unidos, a falta de ultimar los documentos, ¡han llegado a un acuerdo!”, añadió.
Sin ofrecer detalles concretos del pacto, Trump lo asoció a la posible reactivación del oleoducto Keystone XL, cancelado durante la administración de Joe Biden y que él ha respaldado repetidamente.
“¡El gran oleoducto Keystone XL, que hace tiempo fue liquidado por el ‘dormilón’ Joe Biden, podría resucitar! Gracias por su atención a este asunto”, concluyó.
El 20 de julio, Trump firmó una orden ejecutiva para imponer un arancel del 50% a la mayoría de los productos procedentes de Canadá, con aplicación a treinta días, excluyendo rubros como energía, potasa, minerales críticos y pescado.
No obstante, la medida alcanzaría a ciertos bienes que hasta ahora estaban amparados por el tratado entre Estados Unidos, Canadá y México (T-MEC).
La nueva ofensiva arancelaria de EEUU contra Canadá, marcada por la molestia de Trump con Carney
Martes 21 Julio, 2026 | 11:18
Este nuevo gravamen se sumaría al esquema vigente desde febrero, cuando Trump impuso un 10% general tras la suspensión judicial de aranceles aplicados bajo leyes de emergencia.
En enero, el republicano ya había advertido que impondría un arancel del 100% a Canadá si ese país concretaba un acuerdo comercial con China. Entonces apuntó al primer ministro Mark Carney, sosteniendo que si pretendía convertir a Canadá en una vía de entrada de productos chinos hacia Estados Unidos, se equivocaba de plano. Agregó que, de firmarse ese pacto, se aplicaría de inmediato un arancel del 100% a todos los bienes canadienses que ingresaran al mercado estadounidense, argumentando que China “se tragará a Canadá” y dañará su economía y modo de vida.




