Vecinos de dos edificios del balneario Pingueral presentaron un recurso de protección, alegando perjuicios causados por los recientes temporales que afectaron la zona. Solicitan a la justicia que instruya a la empresa a cargo del proyecto inmobiliario y a la Municipalidad de Tomé la ejecución de un rompeolas.
No es la primera gestión judicial de la Comunidad Edificios Costa Brava y Costa Dorada. Hace tres años interpusieron acciones contra la entonces Inmobiliaria ISN, hoy ICC, por serias deficiencias, entre ellas ascensores sin certificación, filtraciones de agua y deslizamientos de terreno.
Aquellas fueron dos demandas que buscaban indemnizaciones superiores a mil millones de pesos. En esta oportunidad, los residentes presentaron ante la Corte de Apelaciones de Concepción un recurso de protección, sosteniendo que el plan original del proyecto contemplaba un muro de contención que nunca se materializó.
De acuerdo con el escrito, un rompeolas habría mitigado los daños derivados de las intensas lluvias y los fuertes vientos registrados en julio. El vecino Jorge Reeves afirmó que los temporales provocaron socavones que hicieron desaparecer la playa en ese sector.
Lo más crítico, añadió Reeves, fue que la garita de vigilancia estuvo a punto de caer al mar.
El recurso imputa a Inmobiliaria ICC el incumplimiento del diseño original y también responsabiliza a la Municipalidad de Tomé, puesto que la Dirección de Obras habría recepcionado los edificios sin constatar la ausencia del muro de contención.
Por ello, los residentes piden que la Corte de Apelaciones ordene la construcción del rompeolas.




