Mientras las tratativas entre Estados Unidos e Irán para poner fin al conflicto parecen estancadas, Washington sostiene un robusto dispositivo militar en Medio Oriente. Además de los ataques con cazas y bombarderos, también desarrolla una campaña menos visible centrada en el dominio del espectro electromagnético.
En ese escenario sobresale el EA-18G Growler, un avión desplegado en la zona para perturbar radares y comunicaciones contrarias, convirtiéndose en un elemento esencial de las operaciones de Estados Unidos frente a Teherán.
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Jueves 20 Agosto, 2026 | 13:36
Para impactar blancos con misiles y bombas, las fuerzas estadounidenses necesitan detectar, interferir y degradar los sistemas electrónicos iraníes.
¿Qué hacen los aviones de guerra electrónica?
Los aparatos de guerra electrónica están concebidos para imponerse en el espectro electromagnético: su equipamiento permite perturbar radares y bloquear o degradar las comunicaciones del adversario.
También pueden confundir las defensas antiaéreas, dificultando que localicen con precisión a los aviones atacantes. A la vez, detectan emisiones de radares y transmisores hostiles para localizar y clasificar amenazas.
No son, por tanto, los que necesariamente destruyen objetivos, sino los que abren el camino para que otras plataformas lleguen a sus metas.
Según Lockheed Martin, la guerra electrónica emplea energía electromagnética para interrumpir, inutilizar o eliminar la capacidad del oponente de usar el espectro, que incluye radio, microondas, infrarrojos y luz visible.
A U.S. Navy EA-18 Growler receives fuel from a U.S. Air Force KC-135 Stratotanker while conducting a patrol over the Middle East. pic.twitter.com/rZ3kPAhtfK
— U.S. Central Command (@CENTCOM) August 19, 2026
Es un componente esencial de la guerra moderna porque otorga ventaja estratégica, añade la compañía.
Se divide en tres grandes áreas: ataque electrónico, para perturbar, degradar, destruir o engañar; protección electrónica, para evitar bloqueos o engaños en los receptores propios; y apoyo electrónico, dedicado a la detección dentro del espectro.
Para Washington, esta capacidad resulta crítica dado que Irán opera una extensa red de radares, defensas antiaéreas, comunicaciones y sistemas de mando que deben ser confundidos antes y durante los golpes.
EA-18G Growler, pieza clave en la guerra electrónica en Medio Oriente
El Boeing EA-18G Growler es la variante de guerra electrónica del F/A-18F Super Hornet. Desarrollado por Boeing Integrated Defense Systems, inició su producción en 2007 y entró en servicio con la Armada de Estados Unidos en septiembre de 2009.
Concebido para sustituir al Northrop Grumman EA-6B Prowler, supuso un salto cualitativo en capacidades de ataque electrónico aéreo.
Dos décadas después de su primer vuelo, el Growler continúa siendo la principal plataforma de ataque electrónico aerotransportado de la Armada estadounidense, y sus prestaciones siguen evolucionando, afirma Boeing.
EA-18G Growler catapulting from an aircraft carrier in rainy conditions 🌧
📹: Growler Jams pic.twitter.com/lXN7mfSoER
— Aviation (@xAviation) June 23, 2023
Su misión principal es anular radares y enlaces de comunicaciones enemigos, reduciendo su capacidad para detectar y seguir a fuerzas estadounidenses y aliadas.
Derivado del F/A-18 Super Hornet, está preparado para operar desde portaaviones y puede portar diversas cápsulas de interferencia, armamento y otros equipos.
La empresa explica que puede ejecutar múltiples perfiles, como interferencia de enfrentamiento y de escolta.
Ha sido determinante en la supresión de defensas aéreas y en facilitar operaciones de Estados Unidos en el Mar Rojo, Venezuela y Medio Oriente.




