El primer debate presidencial de Brasil terminó siendo un fracaso mayúsculo: solo acudieron tres de los seis candidatos convocados, entre los ausentes estuvieron los dos con mayor respaldo en las encuestas: Lula da Silva y Flávio Bolsonaro.
Tampoco se presentó Romeu Zema, actual gobernador de Minas Gerais.
Con estas tres ausencias, el encuentro organizado por el Grupo Bandeirantes, junto a un consorcio de medios, dejó en el escenario únicamente a la mitad de los invitados: el derechista Renan Santos, el conservador y exgobernador de Goiás Ronaldo Caiado, y el médico independiente Augusto Cury.
Según reportes locales, Da Silva ofreció una entrevista el domingo pasado que fue emitida por un canal de televisión exactamente a la misma hora del debate.
Flávio Bolsonaro, por su parte, justificó su ausencia sugiriendo que estaba vinculada a la de Lula, a quien definió como su “único adversario”. “Los respeto a todos, pero definitivamente no son mis adversarios. Mi adversario es quien está en el poder, quien está destruyendo Brasil, y ustedes saben muy bien de quién hablo”, afirmó en un video.
Con este cuadro, el debate derivó en una sucesión de críticas dirigidas a Lula y Bolsonaro, los favoritos en los sondeos y, de momento, perfilados para disputar una segunda vuelta. De hecho, el sorteo previo los había ubicado en atriles contiguos dentro del programa.
🚨#DebateNaBand | Após Lula e Flávio Bolsonaro faltarem o primeiro debate presidencial por causa da presença de Renan Santos, o candidato do missão iniciou seu discurso chamando os dois opositores de criminosos e finaliza dizendo que vai decretar estado de defesa no Brasil. pic.twitter.com/gcNaoibaaK
— Politiquei Br (@Politiquei_Br) August 23, 2026
El primero en tomar la palabra fue Renan Santos, quien, señalando los atriles vacíos de Lula y Flávio, afirmó que “los dos criminales” faltaron al debate y faltaron el respeto “a todos los brasileños”.
“Viven discutiendo en Internet (…) pero son cobardes. No vinieron porque no tienen el coraje para hablar de los crímenes que cometieron”, arremetió el candidato de derecha. En un momento, incluso colocó un cartel sobre el nombre de Lula con la palabra “Ladrón”.
El líder de izquierda, en su reciente entrevista, dijo sentirse “nostálgico” de las campañas de años anteriores. “La situación ha empeorado. Hoy, si comparas la contienda actual con la de aquel entonces, notas que ha disminuido la importancia de los políticos que se postulan”, sostuvo.
De acuerdo con la primera encuesta de Datafolha tras el inicio formal de la campaña, Lula encabeza la intención de voto para la primera vuelta con 39%, seguido por Flávio Bolsonaro con 33%.




