El Ministerio de Exteriores de Rusia solicitó este martes a España que aporte pruebas sobre su presunta implicación en una campaña de desinformación que habría desencadenado la crisis migratoria en Ceuta, ciudad española situada en el norte de África y fronteriza con Marruecos.
“Si se formulan acusaciones, deben venir acompañadas de hechos concretos que luego requieran verificación. Solo después de esto se puede hablar de un señalamiento que, de algún modo, pueda tomarse en serio”, afirmó en rueda de prensa María Zajárova, portavoz de Exteriores, según la agencia Interfax.
Zajárova agregó que, “sin datos, sin materiales sustentados con cifras, fechas y nombres, sencillamente no hay nada que discutir”.
“En una situación así podría haberse nombrado a cualquier otro país, ya que no hay información que lo avale. Por eso, como solemos decir, primero debe existir al menos, no necesariamente pruebas, pero sí ciertos elementos que respalden los temores o preocupaciones de la parte española. Después comentaremos todo esto con detalle”, subrayó.
De lo contrario, dijo, todo esto “estaría vinculado con la agenda de unas actividades tituladas ‘Diálogos sobre bulos 4.0′”.
Recordó además que hay otros cauces para presentar a Moscú quejas sobre posibles ciberataques, más allá de la Embajada rusa en Madrid o de la propia ONU.
“Madrid no hizo nada de esto (…) y de inmediato se lanzó a los micrófonos para hacer declaraciones sin materiales que lo respalden”, apuntó, según RIA Nóvosti.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, sostuvo el lunes en una entrevista en la cadena SER que la política exterior “valiente” de España podría haber motivado a países como Rusia o Israel a intentar desestabilizar mediante bulos y desinformación en el terreno de los movimientos migratorios.
“Es evidente que si Rusia se mete a desinformar sobre esta cuestión o Israel también desinforma criticando al Gobierno de España, no será porque les preocupa la migración en España o en Europa, sino por las posiciones políticas que estamos manteniendo, que considero valientes, respecto al genocidio en Gaza o a la invasión de Putin en Ucrania”, afirmó.
A finales de julio, el Ministerio de Exteriores ruso calificó la entrada masiva e irregular de migrantes en Ceuta como un “colapso de la política migratoria de la Unión Europea”.
“En cualquier caso, se trata de una catástrofe humanitaria que nos afecta a todos, pero al mismo tiempo, no podemos dejar de reconocer que representa un colapso de la política migratoria que la Unión Europea ha aplicado durante muchos años”, señaló el viceministro de Exteriores, Alexander Gruskó, citado por la agencia TASS.
El diplomático afirmó que las autoridades rusas “confían en que el gobierno español encontrará la manera de resolver el problema”, y agregó que “España podría haber destinado su dinero no a Ucrania, sino a atender su propia seguridad”.




