El holgado triunfo de Alternativa para Alemania (AfD) en Sajonia-Anhalt deja a la formación a un paso de la mayoría absoluta y, por ende, del primer Ejecutivo regional dirigido por la ultraderecha en el país.
El notable avance de AfD en estas elecciones se enmarca en una dinámica presente en numerosos países europeos, donde partidos de extrema derecha ya participan en gobiernos nacionales y/o regionales.
El tablero político europeo exhibe una ultraderecha diversa en sus pactos y coaliciones, pero con rasgos comunes, especialmente un marcado enfoque identitario y nacionalista.
La ultraderecha en el poder
-Italia: Giorgia Meloni acaba de imponer un nuevo récord de permanencia como primera ministra, al superar los 1.412 días, convirtiendo su gabinete en el más duradero de Italia, por delante del segundo mandato de Silvio Berlusconi (2001-2005).
El refuerzo de las restricciones migratorias es uno de los sellos de “la era Meloni”, aunque a la mandataria y a su partido les ha emergido un rival: el exgeneral Roberto Vannacci (Futuro Nacional-FN), situado a la derecha de la ultraderecha, a quien los últimos sondeos asignan un 7,1% de intención de voto, por encima del 5,1% de la Liga de Matteo Salvini.
-República Checa: La Alianza de Ciudadanos Descontentos (ANO) lidera la coalición del Gobierno checo junto a ultranacionalistas y euroescépticos. Partiendo del populismo, evolucionó hacia una ultraderecha nacionalista, antiinmigración y contraria a las políticas medioambientales.
-Eslovaquia: El socialdemócrata nacionalista Robert Fico encabeza un Ejecutivo junto al ultraderechista Partido Nacional Eslovaco (SNS), motivo por el que fue expulsado del grupo de socialistas europeos. Esta alianza llevó al Gobierno eslovaco a posiciones abiertamente antiinmigración y opuestas a las políticas de género.
-Eslovenia: El primer ministro, Janez Jansa, del Partido Demócrata Esloveno (SDS), se declara admirador de Viktor Orbán y Donald Trump. Su partido es crítico con Rusia, euroescéptico y contrario a la inmigración.
-Croacia: El Movimiento Patriótico, de perfil ultraconservador y euroescéptico, participa como socio minoritario en el Gobierno que dirige la conservadora HDZ.
-Finlandia: El partido de ultraderecha Verdaderos Finlandeses es hoy la segunda fuerza política del país nórdico y desde 2023 integra el Gobierno de coalición junto a conservadores, democristianos y el Partido Popular Sueco.
-Suecia: El primer ministro Ulf Kristersson, al frente de una coalición de derechas que gobierna con el respaldo de la ultraderecha, afrontará el 13 de septiembre unas legislativas en las que los socialdemócratas, ahora en la oposición, parten como favoritos.
La ultraderecha desde la oposición
-Francia: La extrema derecha, que desde marzo gobierna en varias decenas de municipios, lleva años ampliando su influencia bajo el liderazgo de Marine Le Pen, principal favorita en los sondeos para las presidenciales de 2027.
En Agrupación Nacional (RN), Le Pen transformó profundamente un partido con orígenes filonazis y antisemitas hacia un discurso más moderado y un programa más pragmático, aunque el combate contra la inmigración y la prioridad nacional siguen siendo sus ejes electorales.
-Portugal: La ultraderecha de Chega es la segunda fuerza parlamentaria y lidera la oposición, impulsada por el auge de popularidad de su dirigente, André Ventura, quien incluso rozó la presidencia este año. Su influencia ya se refleja en normas como la prohibición del velo islámico integral y en el endurecimiento de las políticas migratorias.
-Austria: El FPÖ, partido de raíz xenófoba y con el lema “los austríacos primero”, ganó las elecciones hace dos años pero no consiguió gobernar; hoy ronda el 40% en las encuestas y se mantiene como la fuerza con mayor empuje electoral.
-Polonia: La ultraderecha nacionalista ha ganado presencia en los últimos años, y formaciones como Konfederacja, antes considerada antisistema y marginal, se han convertido en socios viables para acceder al poder. Los sondeos le atribuyen un 30% de intención de voto, que alcanza el 35% entre los jóvenes.
-Hungría: Tras perder el poder después de 16 años de mayorías absolutas de Viktor Orbán (Fidesz), la ultraderecha húngara es la segunda fuerza del Parlamento con 52 de los 199 escaños; también destaca Nuestra Patria (Mi Hazánk), un partido ultranacionalista de extrema derecha.
-Países Bajos: El Partido por la Libertad (PVV) —antieuropeísta, islamófobo y antiinmigración— de Geert Wilders ganó los comicios de 2023 y conformó una breve coalición de gobierno liderada por Dick Schoof en 2024. Tras la caída del Ejecutivo en 2025, redujo su representación a 26 escaños, aunque se mantiene como la segunda fuerza más votada.
-Noruega: El Partido del Progreso, de corte xenófobo, se convirtió tras las legislativas del año pasado en la segunda fuerza del país y en la principal de la oposición, con un 24% de los votos, el mejor registro de su historia.
-Rumanía: La Alianza para la Unión de los Rumanos (AUR), integrada en el grupo de Conservadores y Reformistas en el Parlamento Europeo, es la segunda fuerza en el Legislativo rumano (18% en las elecciones de 2024). Capitalizó el descontento por la mala situación económica y la corrupción para difundir su mensaje antiinmigración, antivacunas y antifeminista.
Ultraderecha en ascenso
-España: VOX sigue siendo una fuerza minoritaria, pero su avance y la sintonía con el conservador PP lo colocan con altas opciones de gobernar en los próximos comicios, donde las encuestas atribuyen a esa coalición alrededor del 50% de los votos.
Junto al PP, VOX ya ha accedido a ejecutivos regionales, donde impulsa su lema de “prioridad nacional” para promover políticas antimigración, antifeministas y contrarias a la agenda climática.
-Reino Unido: Reform UK, liderado por Nigel Farage, se consolidó como la principal fuerza de la ultraderecha y la de mayor proyección electoral. En las generales del 4 de julio de 2024 obtuvo cinco escaños y Farage logró por fin entrar en el Parlamento.
-Bélgica: El partido flamenco separatista y antiinmigración Vlaams Belang alcanzó cerca del 14% del voto federal en 2024 y se convirtió en la segunda fuerza en Flandes, pero el ‘cordón sanitario’ del resto de formaciones volvió a mantenerlo fuera del gobierno federal.
-Grecia: Con la vista puesta en las próximas elecciones, Solución Griega aspira a duplicar sus 12 escaños con propuestas de control fronterizo extremas —su líder, Kyriakos Velopoulos, planteó que las Fuerzas Armadas disparen a quienes intenten entrar ilegalmente—, mientras gana terreno Voz de la Razón (Foni Logikis), alineada con las políticas de Le Pen.
-Chipre: ELAM se ha situado como tercera fuerza e impone su rechazo a la comunidad turcochipriota.
-Bulgaria: El grupo prorruso Resurrección, la bancada más pequeña del Parlamento, capitaliza el voto contrario a la OTAN y a las minorías étnicas.




