Las amenazas de Donald Trump contra Canadá están empujando a Ottawa hacia Europa. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, planteó este miércoles que Canadá se convierta en el primer miembro asociado de la Unión Europea (UE), en medio del empeoramiento de las relaciones del Gobierno canadiense con la Administración de Trump.
Durante su discurso anual sobre el estado de la UE, y con el primer ministro canadiense Mark Carney presente, Von der Leyen habló de la necesidad “de reimaginar con urgencia nuestras asociaciones”.
“Así que me gustaría trabajar contigo (Carney) para abrir la puerta a que Canadá sea el primer miembro asociado de la UE”, señaló ante el Parlamento Europeo en Estrasburgo, según recoge Associated Press.
Asimismo, recordó que el acuerdo de libre comercio entre la UE y Canadá (CETA) ha elevado en un 75% el intercambio de bienes entre ambos en menos de diez años.
En esa misma línea, anunció que la relación bilateral pasará “del CETA a una Alianza para el Futuro” con el fin de conformar un “espacio común de prosperidad y seguridad económica”.
En su intervención, afirmó que “la estrecha relación” se sustenta no solo en el comercio, sino también en “valores democráticos compartidos”.
“Sobre todo, querido Mark, Europa y Canadá creen en la democracia”, expresó Von der Leyen. “Esta es una asociación que no va contra nadie más, sino a favor de nuestra fuerza común”, agregó.
“En este nuevo mundo, debemos replantear urgentemente nuestras alianzas y construir coaliciones globales para reforzar nuestra resiliencia y nuestras democracias. Y también aquí solo Europa, por su tamaño y su poder, puede tomar la iniciativa”, remarcó.
La agencia citada indicó que la oficina de Carney recibió con satisfacción la propuesta de la presidenta de la Comisión Europea, señalando que Canadá estaba profundizando los vínculos con la UE “para fortalecer” su soberanía e impulsar un acuerdo más allá del CETA.
Jonathan Wilkinson, embajador designado de Canadá ante la UE, sostuvo que su país no aspira a ser miembro pleno de la UE, sino a acercarse “lo más posible al bloque de una manera que fortalezca la soberanía canadiense en lugar de disminuirla”.
Cabe destacar que la propuesta de Von der Leyen se produce en medio de tensiones diplomáticas, e incluso geográficas, entre Canadá y Estados Unidos, luego de que Trump priorizara la presión arancelaria y las exigencias comerciales hacia su vecino.
Incluso, el mandatario estadounidense decidió modificar unilateralmente el nombre del lago Ontario, situado en la frontera entre ambos países, por el de lago América.
La medida, que carece de reconocimiento internacional, fue duramente cuestionada por las autoridades canadienses. “Es completamente absurdo“, declaró Doug Ford, primer ministro de la provincia canadiense de Ontario. “Nadie lo va a llamar lago América“, aseguró.




