El retiro por parte del Gobierno de su reforma constitucional sobre seguridad abrió un nuevo escenario en la discusión sobre las medidas para enfrentar el crimen organizado. La iniciativa no alcanzó los apoyos necesarios en el Senado y perdió la opción de avanzar en la tramitación tal como estaba planteada.
El diputado José Antonio Rivas, del Partido Socialista, calificó la iniciativa como un fracaso y señaló que su retiro constituye una buena noticia para Chile.
Aunque el proyecto del Ejecutivo quedó fuera de la discusión, el debate sobre una reforma constitucional en materia de seguridad se mantendrá por otros caminos.
Un grupo de senadores está elaborando una propuesta alternativa, que será presentada esta semana y busca abordar algunos de los mismos temas, aunque con un enfoque distinto al propuesto por La Moneda.
Entre sus promotores figura el senador Andrés Longton, quien admite que hay metas compartidas con el Gobierno. Entre ellas menciona el combate al crimen organizado, la necesidad de dotar al Estado de mayores herramientas mediante el Estado de Emergencia y la posibilidad de segregar a los delincuentes calificados como de mayor peligrosidad.
La nueva iniciativa incorpora además ajustes respecto al tratamiento constitucional del crimen organizado y al sistema penitenciario, buscando establecer mecanismos diferenciados según los distintos niveles de peligrosidad.
Longton afirma que las diferencias con el proyecto del Ejecutivo no impiden buscar puntos de encuentro y que, más allá de presentar la iniciativa, la expectativa está puesta en alcanzar acuerdos durante su tramitación en el Congreso.
De este modo, la retirada de la reforma gubernamental no cierra el debate sobre las herramientas constitucionales en materia de seguridad. La discusión seguirá ahora en torno a una propuesta alternativa que deberá obtener respaldo parlamentario para poder avanzar.
La información fue proporcionada por Cristopher Aguilera




