Cilia Flores, la esposa del ex presidente depuesto de Venezuela, que permanece detenida en una prisión de Estados Unidos tras ser arrestada en una operación militar estadounidense en enero, «padece un asunto cardíaco muy delicado», declaró el lunes a la agencia AFP el hijo de Nicolás Maduro.
Flores, procesada en Nueva York por narcotráfico junto a Maduro, «está con 40 mujeres (…) No existen las condiciones para que, tras la intervención que necesita, pueda recuperarse plenamente», aseguró el diputado Nicolás Maduro Guerra.
Hace semanas solicitó el beneficio de prisión domiciliaria para recibir atención médica, pero esa petición fue rechazada.
Se encuentra recluida en una cárcel federal de Brooklyn, Nueva York. Sus abogados indican que toma cuatro medicamentos y padece problemas cardíacos que requieren una coronariografía y una intervención.
El 23 de septiembre la fiscalía recomendó al tribunal negar la solicitud de libertad de Flores, antes del juicio programado para comenzar el 1 de junio de 2027.
«La fiscalía sostuvo que la acusada representa un riesgo extremo de fuga (…) y que constituye un peligro evidente para los demás y para la comunidad», indicó la fiscalía en su argumento.
Según ‘Nicolasito’, como llaman al hijo del derrocado Maduro, su madrastra presenta un «prolapso» en el corazón, una condición que en casos severos puede provocar fallos cardíacos.
«Comenzó a sufrir de tensión después del 3 de enero, nunca había padecido de presión arterial», añadió Maduro Guerra al referirse a la fecha de la incursión de fuerzas estadounidenses que culminó con la captura de la pareja presidencial.
Cilia Flores, esposa del depuesto presidente de Venezuela, presa en una cárcel de Estados Unidos tras su captura en una operación militar estadounidense en enero, "tiene un tema en el corazón muy delicado", dijo este lunes el hijo de Nicolás Maduro.
https://t.co/uBScHVa32g— N+ UNIVISION (@nmasunivision) October 5, 2026
El parlamentario agregó que Flores, de 69 años, sufrió un episodio respiratorio luego de que las autoridades de la prisión emplearan gas pimienta para controlar una pelea entre dos internas. «Ella es asmática. Entonces… Bueno, esperamos que pueda pasar algo bueno esta semana», afirmó.
Maduro, de 63 años, y su esposa enfrentan cargos por haber ayudado a transportar toneladas de cocaína hacia Estados Unidos. Ambos niegan las acusaciones, y el exmandatario se declara «un prisionero de guerra».
Apodada por su marido como «la primera combatiente», Flores es abogada, fue presidenta de la Asamblea Nacional y procuradora general; los analistas la consideran una figura clave del régimen.
Su nombre se vio involucrado en el escándalo que se desató con la detención en 2015 en Haití de dos de sus sobrinos, acusados de intentar traficar cocaína a Estados Unidos.
Franqui Francisco Flores de Freitas y Efraín Antonio Campos Flores fueron condenados a 18 años de prisión en 2017 y liberados en 2022 como parte de un intercambio de prisioneros con el gobierno de Joe Biden.




