Álvaro Elizalde (PS), quien fue ministro del Interior, replicó al presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, luego de que este afirmara no recordar que en ocasiones anteriores se hubiera solicitado la salida de autoridades tras la muerte de funcionarios de Carabineros.
Las declaraciones de Squella se dieron en medio del debate político suscitado por el homicidio del sargento segundo Jaime Urrea, quien fue asesinado mientras intervenía en un procedimiento por violencia intrafamiliar en Quilleco, región del Bío Bío.
En un diálogo con Radio ADN, el senador republicano hizo un llamado a no instrumentalizar políticamente el fallecimiento de miembros de las fuerzas policiales y afirmó no recordar que antes se hubiera pedido “la cabeza de una autoridad por la muerte de un carabinero”.
Esa postura generó reparos desde la oposición, que le recordaron diversas demandas de renuncia formuladas por dirigentes del partido republicano durante la administración del expresidente Gabriel Boric.
A esos cuestionamientos se unió ahora Elizalde.
Según consignó La Tercera, el exsecretario de Estado acusó al líder republicano de exhibir “memoria selectiva” y recordó las posturas que tenían autoridades del actual Gobierno cuando eran parte de la oposición.
Elizalde señaló que parecía evidente que el presidente del Partido Republicano tenía memoria selectiva y que olvidaba lo que el presidente Kast y el ministro Arrau sostenían antes de asumir en La Moneda.
Agregó que nunca debe politizarse la dolorosa muerte de un carabinero y apuntó que quienes lo hicieron sin ningún pudor durante tanto tiempo son precisamente los que hoy gobiernan, además de afirmar que lo hicieron con el peor propósito: obtener votos.
Peticiones de renuncia durante la administración de Boric
Estas manifestaciones se producen después de que varias figuras opositoras rememoraran episodios de la gestión de Gabriel Boric en los que dirigentes republicanos exigieron la salida de autoridades tras ataques o asesinatos de funcionarios policiales.
Un ejemplo tuvo lugar en abril de 2024, luego del asesinato de los carabineros Sergio Arévalo, Misael Vidal y Carlos Cisterna en Cañete.
En esa ocasión, quien entonces encabezaba el partido republicano y hoy es presidente de la República, José Antonio Kast, pidió a Boric que removiera a su equipo de seguridad, mencionando expresamente a la entonces ministra del Interior, Carolina Tohá; al subsecretario Manuel Monsalve; y al subsecretario Eduardo Vergara.
En ese momento Kast sostuvo que era necesario destituir al equipo de seguridad.
Asimismo, el actual ministro de Seguridad, Martín Arrau, planteó durante la administración anterior que todo el equipo de seguridad de Gabriel Boric debía renunciar.
También existen registros de solicitudes presentadas por la bancada republicana: tras el asesinato del carabinero Daniel Palma, parlamentarios del partido se dirigieron a La Moneda para entregar una carta en la que pedían las renuncias de Eduardo Vergara y del entonces director del Servicio Nacional de Migraciones, Luis Eduardo Thayer.
La defensa de Squella frente a las críticas
Ante los reproches, Squella afirmó que esas peticiones de destitución respondían a cuestionamientos sobre la gestión de las autoridades y no a atribuirles, de forma directa, la responsabilidad por las muertes de funcionarios policiales.
En X, el senador aseguró que se pedía la destitución por la incompetencia de la ministra y su equipo.
Además, sostuvo que las autoridades de entonces “fomentaban el odio contra nuestras policías” y que las “perseguían judicialmente por hacer su trabajo”.
El presidente del Partido Republicano añadió que hoy los carabineros saben que cuentan con el máximo respaldo del gobierno y que lo valoran profundamente.




