El senador Flávio Bolsonaro (Partido Liberal, PL) obtuvo el 47,03% de los votos en las elecciones presidenciales de Brasil, superando ampliamente las expectativas.
Aunque no logró imponerse en la primera vuelta, el hijo del expresidente Jair Bolsonaro quedó muy bien posicionado para el balotaje del domingo 25 de octubre frente al actual jefe de Estado Lula da Silva (Partido de los Trabajadores, PT), quien consiguió el 45,16% de las preferencias.
Uno de los factores determinantes del resultado fue Minas Gerais, una entidad con larga tradición relevante en los comicios nacionales.
Se trata del segundo mayor colegio electoral del país, considerado por especialistas como una especie de balanza en las disputas por la Presidencia.
Con 16,38 millones de electores, que representan el 10,32% del padrón nacional, solo queda por detrás de São Paulo.
Según informa EFE, el aspirante que triunfa en Minas Gerais, una región con importante actividad agrícola y minera, siempre ha accedido al Palacio de Planalto.
Bajo esa perspectiva, los datos del domingo resultaron favorables para Flávio.
El senador, de 45 años, alcanzó el 48,25% de los sufragios en esa zona, mientras que Lula registró el 43,31%. Casi cinco puntos de ventaja que podrían ser difíciles de remontar de cara a la segunda vuelta.
El resto de los candidatos sumaron en conjunto el 8,43% de los votos en la jornada, mientras que la abstención se situó en el 22,81%.
Según un análisis de Unholster, firma chilena especializada en software, inteligencia artificial y Data Science, el desenlace en el sudeste del país constituyó un fuerte revés para la estrategia de reelección de Lula.
El informe señala que uno de los «síntomas» de esa situación fue justamente el desempeño en Minas Gerais, región considerada históricamente como el termómetro de las presidenciales en el país.
«Mientras que en 2022 Lula había ganado en territorio minero por un margen de 4,69 puntos porcentuales (48,29% a 43,60%), en 2026 Flávio invirtió la ventaja y abrió cinco puntos de diferencia sobre el presidente en la primera vuelta», indicó.
«Ese giro en la tendencia se propagó al resto de los estados del sudeste y frustró la intención del petista (afiliado o simpatizante del Partido de los Trabajadores, PT) de recuperar terreno en la región», agregó.
Le Monde Diplomatique, en tanto, subrayó en julio que Minas Gerais es uno de los estados más complejos para el análisis electoral en Brasil, debido a su gran extensión, diversidad socioeconómica y pronunciadas diferencias internas.
Estos elementos, junto al elevado número de municipios (853), convierten al estado en un espacio privilegiado para investigar «el comportamiento electoral y la política brasileña».




