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Carolina Tohá, en reunión del PPD: "La etiqueta centroizquierda me incomoda; pienso abolirla"

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Escrito por:Antonio Gonzalez

La exministra del Interior Carolina Tohá asistió este lunes al evento organizado por el Partido Por la Democracia, ‘Consejo Estratégico “Ricardo Lagos Escobar”, Chile 2030-2050‘. En esa instancia, manifestó sentirse “incómoda con la centroizquierda”.

En su intervención abordó de frente el debate sobre las identidades políticas. “Me siento incómoda con la centroizquierda. Sinceramente, propondría abolir ese término“, afirmó.

A continuación, Tohá expuso su perspectiva acerca de la izquierda. “La izquierda es plural. Existen distintas izquierdas”, comentó. En ese sentido, precisó qué entiende por izquierda auténtica. “La auténtica izquierda no se identifica con grupos radicalizados ni con los extremos. Otra cosa es que sectores de la izquierda formen alianzas con el centro; eso sería la centroizquierda”, sostuvo.

Izquierda plural

También cuestionó que “este lenguaje que hemos empleado de alguna manera asume una linealidad en que lo auténticamente izquierdista es lo más radical y creo que eso hay que disputarlo”, manifestó.

“Somos izquierdas distintas, tenemos énfasis distinto, pero nosotros no renunciamos a nuestras radicalidades“, expresó. Definió en qué son radicales. “Somos radicales en relación con la democracia, radicales en defensa de los derechos humanos y radicales en otras materias; otras izquierdas son radicales en otras cosas”, dijo.

Tohá enfatizó que “este lenguaje nos deja en una mala posición, es una postura que creo desfavorece, desprofila y nos hace perder; yo la eliminaría“.

Posteriormente cambió el foco y se refirió al diagnóstico de la centroizquierda. “Creo que tenemos un problema tanto en el diagnóstico como en las soluciones”, planteó.

La exsecretaria de Estado durante la administración de Gabriel Boric afirmó que la dificultad no está en las políticas públicas. “Pienso que el progresismo sigue superando de manera notable a la derecha en materia de política pública; creo que administra mejor el Estado, pese a todo“, aseguró.

«No abandonamos nuestras radicalidades»

Para ella, “el problema tiene más que ver con la conexión con el ethos del mundo actual, con la sensibilidad social de las personas hoy en día”, señaló. Aclaró que no está incómoda con los sueños. “No me molesta hablar de sueños. Entiendo los sueños como propósitos, objetivos o valores; ahí no está nuestra falla”, precisó.

“Nuestro problema es que nos enamoramos, o algunos se enamoraron, de ciertas recetas para alcanzar esos objetivos“, expresó. De igual forma, Tohá evaluó las fórmulas del socialismo. “Todas las recetas del socialismo real se demostraron muy malas, aberrantes, conducentes al desastre”, declaró.

También reflexionó sobre la socialdemocracia. “Las soluciones que funcionaron, las vinculadas a la socialdemocracia, también muestran límites y han perdido tracción”, sostuvo. Añadió que “creo que la socialdemocracia, por ejemplo, no es suficiente. No es que haya fracasado; la socialdemocracia ha sido algo fantástico, una de las mejores cosas que ha hecho la humanidad”.

Para Tohá, “tenemos confusión respecto de los propósitos”, afirmó.

El problema no está en las políticas públicas

Durante su exposición, la exministra proyectó que “lo que me gustaría para 2050 es que Chile avance con un proyecto de desarrollo ampliamente compartido y que se vaya concretando esa dirección”.

Planteó la necesidad de precisar conceptos. “Cuando hablamos de un ideal de igualdad, ¿a qué nos referimos en el mundo actual?”, preguntó. Añadió de inmediato que “la igualdad deseable no la impone nadie, no está escrita en ningún lado; es una convención social”, afirmó.

Y señaló que “tiene límites, porque no pensamos igual en todo ni para todo, y esa conversación hace mucho que no la tenemos”.

Tohá también abordó el sistema capitalista. “Sigo teniendo una dificultad con el sistema capitalista, no por el hecho de que las empresas realicen la mayor parte de la actividad económica, sino porque junto a la actividad económica privada se concentra poder político y eso complica mucho construir una igualdad política en la sociedad”, explicó.

Más adelante reflexionó sobre la dificultad de comunicar esa postura. “Salir diciendo ‘Queremos superar el sistema capitalista’, cuando la gente se imagina que eso significa irnos a la Unión Soviética o a Cuba, provoca rechazo inmediato: no, señor, mejor no”, indicó.

Rol de la calle

Sobre la función de la calle, Tohá subrayó que “es imprescindible porque somos un partido político y necesitamos cercanía y diálogo, pero, sobre todo, un buen diagnóstico”, indicó. Advirtió, sin embargo, que “no creo que a la política le falte escuchar a la calle. Creo que a la política le falta aportar algo más que lo que trae la calle“.

En ese sentido criticó la actuación actual de la política. “Hoy la política actúa simplemente como una correa de transmisión de lo que se oye en la calle”, dijo. Se preguntó qué valor añadido ofrece la política. “¿Qué suma la política a ese sentimiento ciudadano?”, planteó.

Para ella, “un país no es la suma de reclamos, necesidades, deseos o malestares; es una forma de convivir juntos”, afirmó. Y añadió que “hoy la política aporta poco a ese proyecto común”.

Tohá también señaló una amenaza mayor que otras. “Todas esas amenazas palidecen frente a una que me parece superior: la instalación en partes de la sociedad de una visión que naturaliza y hace creer que existe un orden natural del ser humano“, advirtió.