El secretario de Estado de Estados Unidos (EEUU), Marco Rubio, dijo este lunes que Washington está vigilando de cerca un presunto brote de peste pulmonar en Rusia, aunque consideró que la situación «no es motivo de alarma».
«Puede propagarse con rapidez. Por eso la estamos observando y siguiendo atentamente. No creo que sea motivo de alarma, pero sí exige atención y vigilancia, y eso es precisamente lo que estamos haciendo», declaró a la prensa antes de iniciar una gira por Islandia, Portugal y Grecia.
El jefe de la diplomacia estadounidense enfatizó que los desplazamientos entre Rusia y Estados Unidos «son muy limitados», por lo que la probabilidad de que se propague es baja.
Rubio señaló que la información disponible hasta ahora proviene de las autoridades rusas, que indican que «parece que hubo un trabajador de laboratorio infectado» y que se han establecido cuarentenas para frenar la propagación de la enfermedad.
Más tarde, el propio presidente de EEUU, Donald Trump, aseguró que el posible brote de peste pulmonar «lo estamos analizando, pero parece un gran problema para Rusia».
«Lamento que estén pasando por esto. Es una enfermedad muy dura», respondió cuando fue consultado frente a la Casa Blanca antes de viajar a un acto de campaña en Nebraska por las legislativas del 3 de noviembre.
«Lo están calificando de neumonía. Hace años la neumonía se trataba con mayor facilidad, pero los microbios y los gérmenes se han vuelto mucho más resistentes. Aun así, los ayudaremos. Les asistiremos en todo lo que podamos», concluyó Trump antes de partir hacia Nebraska.
El Gobierno estadounidense emitió el domingo una advertencia sobre un posible brote de peste pulmonar en la región siberiana rusa de Irkutsk tras la muerte de una mujer que podría haber sido causada por esta enfermedad, tras lo cual el lunes el servicio ruso de defensa del consumidor Rospotrebnadzor llamó a mantener la calma y a «no hacer caso de rumores y elucubraciones».
De acuerdo con el portal independiente ruso Meduza, la semana pasada falleció una mujer de 28 años —empleada del Instituto de Investigaciones de la Peste de Irkutsk y el Lejano Oriente— en un hospital de Shélejov, localidad satélite de la capital regional.
Las autoridades rusas han colocado en cuarentena varios hospitales de Irkutsk por sospechas de peste pulmonar, según informó el canal independiente ruso Liudi Baikala (Gente del Baikal).




