Es bien conocido que California ha tendido históricamente a inclinarse hacia el Partido Demócrata en EEUU. Por ello sus autoridades no suelen mostrar afinidad hacia el presidente Donald Trump. No obstante, las declaraciones más recientes del mandatario podrían aumentar aún más esa fricción.
El lunes pasado el presidente estuvo en un mitin en Nebraska, en el contexto de las elecciones de medio término, donde habló sobre la guerra en Irán y sus consecuencias. En un tramo de su intervención sugirió que la república islámica podría arrasar ciertas ciudades estadounidenses, mencionando a Los Ángeles y San Diego, ambas ubicadas en California, como posibles daños colaterales.
“Recuerden, con la guerra, es solo artificial. Está un poco alto. Es un pequeño precio a pagar por mantener al mundo seguro, por mantener a nuestro país seguro”, indicó.
“Pueden arrasar una ciudad. Que arrasen Los Ángeles, que arrasen San Diego”, añadió. Esas palabras generaron vítores y entusiasmo entre sus seguidores, aunque también provocaron sorpresa en otros.
Trump on Iran: Let ’em take out Los Angeles and San Diego, it’s a small price to pay https://t.co/Fc4BcjVDKj
— Headquarters (@HQNewsNow) October 6, 2026
Rechazo en Los Ángeles y San Diego contra Trump
Las respuestas desde ese estado no se hicieron esperar y provinieron de autoridades de alto rango.
El primero en pronunciarse fue el gobernador Gavin Newsom,, uno de los críticos más férreos de Trump dentro del Partido Demócrata y eventual aspirante a la presidencia, quien lo calificó de “desquiciado y peligroso”.
“Después de enviar a la Guardia Nacional y a los Marines a ocupar California, Donald Trump ahora dice que nuestros enemigos extranjeros deberían ‘eliminar’ Los Ángeles y San Diego”, señaló.
Por su parte la alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, definió los comentarios como una amenaza para la seguridad nacional de EEUU.
“El papel de un presidente es proteger al país, no amenazarlo activamente ni alentar ataques contra la vida de los estadounidenses. Ante amenazas irresponsables, como angelinos, sabemos cómo unirnos y proteger nuestra ciudad”, afirmó.
En la misma línea, el alcalde de San Diego, Todd Gloria,, sostuvo: “No somos prescindibles. Y nunca seremos un ‘precio pequeño a pagar’. Dejen a nuestra ciudad al margen de sus irresponsables discursos bélicos”.
Tanto Bass como Gloria forman parte del Partido Demócrata.
After sending the National Guard and Marines to occupy California, Donald Trump is now saying our foreign enemies should “take out” Los Angeles and San Diego.
He is deranged and dangerous.
— Gavin Newsom (@GavinNewsom) October 6, 2026
Finalmente, el senador Alex Padilla, también demócrata, cuestionó la actuación de Trump como comandante en jefe de las fuerzas armadas de EEUU.
“Incitar a un ataque en suelo estadounidense, poniendo en riesgo a millones de estadounidenses y a cientos de miles de nuestros militares, mientras intenta que los estadounidenses aplaudan un ataque contra nuestro propio país. ¿Qué clase de comandante en jefe hace eso?”, escribió en redes sociales.
Hasta ahora, únicamente la Casa Blanca ha salido en defensa del presidente, asegurando que las declaraciones no “tienen sustento” para provocar una controversia.
“Estaba afirmando claramente que las ciudades estadounidenses habrían estado amenazadas si no se hubiera detenido a Irán en busca de armas nucleares. Estados Unidos está más seguro gracias al presidente. Irán no tiene armas nucleares, ni armada, ni fuerza aérea, ni dinero”, aseguró el director de comunicaciones de la Casa Blanca, Steven Cheung.
Según la cadena CBS, Trump afirmó en su pasado discurso que “la guerra acabaría pronto”, frase que ha repetido en varias ocasiones desde que comenzó el conflicto en febrero pasado.




