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Emiratos Árabes incorpora la enseñanza de inteligencia artificial desde el jardín de infancia como obligatoria

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Escrito por:Christian Leal

Un grupo de niños de 7 y 8 años estudia la Edad de Piedra: conversan sobre el tema, escriben sobre pinturas rupestres y luego se colocan gafas de realidad virtual para explorar cuevas antiguas. El siguiente objetivo, según comenta su director, sería replicar esa experiencia con el Antiguo Egipto e incluso "entrevistar" a un faraón mediante inteligencia artificial (IA). Esta escena se desarrolla en Dubái, en un país que recientemente dio un paso sin precedentes.

Según informa Rest of World, los Emiratos Árabes Unidos (EAU) se transformaron en el primer país en hacer de la IA una asignatura obligatoria en toda la educación escolar, desde el jardín hasta el final del colegio.

Enseñar IA no es lo mismo que sólo dársela a los niños

Henry Price, director fundador del Rugby School Dubai, asistió a esa clase en septiembre. Su postura es que la tecnología debe complementar y no suplantar: "La IA no sustituye la lectura, la escritura, la discusión ni la creatividad, sino que las potencia y abre nuevas posibilidades". Añade que pretende formar niños que utilicen la IA "para formular mejores preguntas", no para obtener todas las respuestas.

El modelo emiratí no consiste en ofrecer acceso ilimitado a chatbots. Los colegios enseñan el funcionamiento de la tecnología, sus fallas y los momentos en que debe ser empleada por personas. En la escuela Dubai Schools Al Khawaneej, los alumnos de primero a tercero básico no manejan por su cuenta IA generativa —la que crea textos o imágenes—, explicó su director de primaria, James Efford.

En su lugar, aprenden mediante conversaciones, cuentos y juegos de roles. Un docente puede mostrar un error cometido por una IA y pedir a los niños que identifiquen qué está mal o, incluso, qué resulta injusto. En otra dinámica, el profesor finge ser un robot y los alumnos deben dar instrucciones cada vez más precisas, para comprender que las máquinas responden exclusivamente a la información que reciben.

Tampoco existe una permisividad total fuera del aula. Los colegios emplean cortafuegos y supervisan las aplicaciones, mientras que los estudiantes mayores solo pueden usar herramientas aprobadas, como Padlet, Canva o Mathletics. "Hoy no permiten usar cuentas públicas de ChatGPT en el colegio", señaló Efford.

La autoridad educativa de Dubái (KHDA) está elaborando además un marco de políticas y una hoja de ruta a diez años. Su responsable, Saeed Kharbash, afirmó que buscan que la tecnología sea "adecuada al desarrollo" de los niños y que no sustituya las experiencias no digitales. El Gobierno proyecta capacitar a 22.000 docentes para integrar la IA en la enseñanza, la evaluación y la planificación de clases.

Un debate mundial: proteger la infancia o no quedarse atrás

El caso emiratí contrasta con la tendencia de varios países occidentales. El Estado de Nueva York impuso una moratoria de un año a la IA generativa para estudiantes desde la etapa preescolar hasta octavo básico, por temores vinculados a la salud mental, y Noruega aprobó un veto casi total en la enseñanza primaria. China, en cambio, también apuesta con fuerza: su Ministerio de Educación dice haber formado a 2,97 millones de docentes en ocho años.

Price sintetiza el dilema: por un lado está el afán de proteger a los niños frente al "tirón adictivo" de ciertas tecnologías; por otro, la inquietud de que esos mismos niños queden rezagados en un mundo que cambia con rapidez.

Varios padres comentaron a Rest of World que no fueron consultados, aunque respaldan la iniciativa. "Me preocuparía más si los colegios no lo impartieran", afirmó Gigi Thomas, que trabaja en tecnología. Aun así, Bedour Almarri reclamó claridad sobre las herramientas utilizadas, la proporción de tiempo frente a la IA versus con docentes y la privacidad de los datos, incluyendo la posibilidad de que un alumno sortee los filtros de seguridad.

Los especialistas también piden prudencia. Edward Tsoi, de AI Safety Asia, sostiene que los niños necesitan esforzarse con una frase compleja o un problema matemático para desarrollar su capacidad de razonamiento. "Si permitimos que la IA acorte ese esfuerzo antes de que exista la habilidad, los alumnos ganan soltura con la herramienta pero no construyen ningún músculo debajo", advierte.

Por eso hace una distinción clara entre enseñar sobre IA y entregarles una herramienta de IA.

Un dato aparte: si ya lo estás considerando para nuestro país, la realidad es que la fórmula emiratí es complicada de reproducir. Tsoi explica que el país dispone de un sistema pequeño, centralizado y con abundante presupuesto. A modo de comparación, si en Kenia hay hasta 68 alumnos por profesor y en Chile 19, en Emiratos hay apenas 2, y allí la IA se utiliza en parte para compensar la escasez de docentes.

La interrogante que queda es si enseñar a desconfiar de la máquina desde los seis años formará mejores usuarios o simplemente niños que aprendan antes a convivir con ella.

¿Cómo hicimos esta nota?

La redacción de este texto se apoyó en la inteligencia artificial Claude (Anthropic). El periodista realizó la investigación preliminar, viajó a Dubái, seleccionó las fuentes y las entregó a Claude para que redactara siguiendo el estilo del autor. Después, el periodista revisó el artículo, hizo ediciones y verificó las fuentes.