Keiko Fujimori tiene previsto desplazarse a El Salvador entre el 28 y el 31 de octubre para entrevistarse con su presidente, Nayib Bukele, y recorrer la cárcel de máxima seguridad conocida como Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT). Con este movimiento, la mandataria busca acercarse a la estrategia de seguridad impulsada por el gobernante salvadoreño. No obstante, en Perú, al igual que en Chile, han surgido cuestionamientos por la posible adopción del llamado “estilo Bukele”.
En el caso chileno, en enero de 2026 el presidente José Antonio Kast se reunió con Nayib Bukele y valoró la gestión de su gobierno. “Son un faro de esperanza en recuperar la seguridad”, afirmó. Más tarde, en agosto, se puso en marcha el Plan Cancerbero, que implicó el traslado de internos peligrosos a una prisión de máxima seguridad, con una cobertura mediática que despertó críticas.
“Resulta profundamente llamativo que en una transmisión en directo de la Presidencia de la República se adopten rasgos propios de El Salvador y de Bukele”, comentó el diputado socialista e integrante de la Comisión de Seguridad, Raúl Leiva; mientras que el senador Iván Flores definió el despliegue como una “performance bukeliana”.
En Perú, Keiko Fujimori ha sido más explícita en sus referencias a Bukele. Lo mencionó durante su campaña y tras su triunfo electoral. En julio, en una entrevista con la revista Semana de Colombia, afirmó, por ejemplo, que su objetivo era construir cuatro grandes penales para los delincuentes más peligrosos. Señaló que el presidente de El Salvador levantó cárceles en ocho meses y dijo querer hacerlo “un poquito más rápido”.
Reproches a Fujimori
El viaje de Fujimori a El Salvador fue discutido en el Senado, donde finalmente se autorizó con 37 votos a favor, 11 en contra y una abstención. Aun así, la decisión recibió críticas. La senadora Ruth Luque, de la bancada izquierdista Ahora Nación, cuestionó la idea de buscar respuestas a la inseguridad nacional a través de una visita al exterior. “La seguridad no se importa, se construye, y eso es responsabilidad del Ejecutivo”, sostuvo.
No solo la oposición parlamentaria se pronunció, también lo hicieron excongresistas con posturas cercanas a la derecha. Jorge del Castillo, dirigente del Partido Aprista y antiguo aliado del fujimorismo, afirmó que el viaje de la presidenta le parece inútil. “El señor Bukele es otra realidad. El Salvador es un país del tamaño de Ica (una región de la costa peruana) creo. No estaría de acuerdo con que viaje”, dijo a RPP Noticias.
En declaraciones al mismo medio, Rosa Bartra, excongresista del partido de Keiko Fujimori, también criticó duramente la visita. “Si va a ir para mirar las paredes del CECOT, la verdad no le veo mayor beneficio para el país. Y si va a ir para conocer cómo funciona el modelo, tampoco porque tenemos constitucionalmente diferencias enormes con El Salvador”, afirmó.
En contraste, el oficialismo y los aliados de Keiko Fujimori en el Senado respaldaron el viaje. El senador Alejandro Aguinaga, de Fuerza Popular, señaló que la visita resulta valiosa porque El Salvador ha mostrado avances en la lucha contra la inseguridad y el crimen organizado. “Qué mejor momento que recoger esas experiencias positivas”, comentó, según la agencia Andina.
El plan Bukele en Perú
José Luis Pérez Guadalupe, exministro del Interior y académico de la Universidad del Pacífico, considera que Keiko Fujimori busca utilizar la imagen de Bukele, tal como lo han intentado otros mandatarios de la región. Para él, eso evidencia la falta de respaldo técnico para enfrentar la inseguridad ciudadana.
“Muestra que no hay equipo, no hay plan y lo que ha ido a El Salvador es a buscar un plan. Y ahora volverá con el plan Bukele”, expresó Pérez Guadalupe, doctor en Ciencias Políticas y Sociología, en entrevista con BioBioChile.
Por la influencia ejercida en el Legislativo y el Judicial, así como por las reformas constitucionales, el especialista afirmó que lo que hizo Nayib Bukele fue “seguir el manual” de Alberto Fujimori y aplicar una estrategia similar en su país. “Ahora no entiendo que la hija del dictador (Fujimori) vaya a buscar al discípulo de su padre. Se supone que ella ha bebido de la doctrina original, pero va en busca de eso”, criticó.
Respecto a la posibilidad de trasladar íntegramente el plan Bukele a otro país, negó que alguien lo haya conseguido. “Nadie lo ha copiado íntegramente porque no es posible copiarlo. La realidad de El Salvador es una, su problema principal eran las maras y nosotros no tenemos maras. Ni siquiera en otros países de Centroamérica han podido copiarlo”, afirmó.
Ricardo Valdés, exviceministro de Seguridad Pública del Ministerio del Interior, coincide en que el gobierno de Fujimori procura asemejarse al de El Salvador, al menos en términos de imagen. “Hay una escenografía buquelizada. Es decir, la puesta en escena y la estrategia comunicacional son lo primero que Keiko Fujimori parece estar adoptando del plan Bukele”.
Valdés también subraya que existen diferencias territoriales, geográficas, políticas y criminales entre Perú y El Salvador, por lo que importar el modelo no sería viable. Sin embargo, consideró que al país le podría ser útil “la parte poco difundida del plan Bukele, que es toda la parte de prevención de la criminalidad”.
Finalmente, el experto cuestionó el énfasis del gobierno de Fujimori en el ámbito carcelario, una observación que puede aplicarse igualmente al Plan Cancerbero. “Siempre ha habido traslados de presos en todos nuestros países, tanto en Chile como en el Perú. Cuando existe un preso complicado, un preso o un grupo de presos que disputan poder o casos emblemáticos de gran ferocidad. Definitivamente, con o sin Bukele, la autoridad penitenciaria establece un régimen especial”, explicó.
Bukele como referente
No solo Perú y Chile han intentado apropiarse del modelo Bukele; su enfoque ha servido de referencia en diversas partes de la región. ¿Por qué el fenómeno Bukele se ha vuelto tan popular en América Latina? Esa fue la pregunta planteada al periodista Óscar Martínez, jefe de redacción de El Faro, quien se encuentra en el exilio tras las denuncias de su medio contra el régimen salvadoreño. Su explicación fue amplia:
“Por una mezcla de tres cosas: la primera es por ignorancia, es decir, la gente cuando habla de un modelo Bukele, no sabe de qué habla.Te voy a poner un ejemplo de un peluquero dominicano en New Jersey que me dijo: ‘Necesitamos un Bukele’. Yo le pregunté: ‘¿Cómo conoces a Bukele? ¿Qué has visto de él?’. Y me dijo que vio un reel de tres minutos en TikTok”, contó en entrevista con CNN Chile en julio de 2026.
“La segunda es por el uso político que tantos políticos le han dado, porque muchos políticos han vendido a Bukele como la solución y se han querido comparar a él, supongo que envidiándole sus índices de aprobación. Políticos en Chile, en Colombia, en Dominicana y hasta en Polonia me encontré a uno que decía ser el ‘Bukele polaco’. Es decir, porque ha habido un uso político de Bukele. Y en tercer lugar, porque Bukele es un muy eficiente publicista de sí mismo”, añadió.
Gira de Fujimori
Después de su estancia en El Salvador, Keiko Fujimori viajará a España para participar en la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno, que se celebrará los días 4 y 5 de noviembre de 2026 y a la que también está prevista la asistencia del mandatario chileno, José Antonio Kast.




